REDACCIÓN según informa THE JORDAN TIMES más de 17.000 artefactos arqueológicos han desaparecido de museos y sitios patrimoniales en la Franja de Gaza, según las autoridades culturales de Gaza y organizaciones internacionales de derechos humanos, lo que genera serias preocupaciones sobre el saqueo y la remoción ilegal de bienes culturales durante la guerra de Israel en Gaza. El medio GAZA HERALD publica la misma información, con la acusación directa a Israel de robo.
Según las fuentes indicadas , el caso más destacado es el del Museo del Palacio Al Basha en la ciudad de Gaza, que fue bombardeado por el ejército israelí en diciembre de 2023. El museo albergaba más de 17.000 artefactos catalogados que datan desde períodos prehistóricos hasta las épocas romana, bizantina, mameluca y otomana.
En una declaración a la prensa, Hammouda Al-Dahdaar, supervisor de la restauración del palacio, dijo que los equipos de excavación que buscaron en las ruinas recuperaron solo 20 artefactos.
“Cuando iniciamos las excavaciones para evaluar los daños, nos sorprendió descubrir que faltaban más de 17.000 piezas arqueológicas”, dijo Al-Dahdaar. “Era como si el palacio hubiera sido vaciado antes de ser bombardeado”.
Las autoridades culturales de Gaza han acusado a las fuerzas israelíes de confiscar los objetos durante sus operaciones terrestres en la ciudad de Gaza. Israel no ha hecho comentarios sobre las acusaciones específicas relacionadas con el Palacio Al Basha.
Una comisión independiente de la ONU declaró en un informe publicado en junio que sus investigadores no habían podido determinar, a partir de las pruebas disponibles, si se habían robado objetos del palacio. Sin embargo, la comisión señaló que había denuncias de posible saqueo por parte de miembros de las fuerzas de seguridad israelíes.
La desaparición de objetos del Palacio Al Basha no es el único caso. En un comunicado emitido a principios de este año, la Universidad Al-Israa afirmó que las fuerzas del ejército israelí robaron más de 3.000 objetos raros de su Museo Nacional antes de demoler el campus universitario en enero de 2024. El museo, considerado el primero de su tipo en el territorio palestino ocupado, albergaba objetos arqueológicos que documentaban la larga historia de Gaza.
Euro-Med Human Rights Monitor también informó que las fuerzas israelíes retiraron artefactos arqueológicos de Tel Umm Amer, también conocido como el Monasterio de San Hilarión, uno de los monasterios más antiguos de Palestina. Según la organización con sede en Ginebra, todos los artefactos excavados en el sitio fueron confiscados por el ejército israelí a principios de noviembre de 2023.
Surgieron nuevas preocupaciones después de que Eli Escusido, director de la Autoridad de Antigüedades de Israel, publicara un video en Instagram que mostraba a soldados israelíes en un sitio en Gaza que contenía cientos de artefactos palestinos. El video se compartió sin ninguna explicación sobre el destino de los artefactos.
Miles de documentos históricos también fueron destruidos cuando los ataques aéreos israelíes alcanzaron el edificio del Archivo Central de la Municipalidad de Gaza, eliminando registros que documentaban la arquitectura y el desarrollo urbano de la ciudad de Gaza durante más de un siglo.
Según GAZA HERALD la UNESCO ha documentado la destrucción de más de 114 sitios arqueológicos en Gaza durante la guerra, mientras que las autoridades palestinas dicen que ese número ha llegado a 226, lo que subraya la escala de la devastación cultural.
NOTA DE REDACCIÓN.
A pesar de la gravedad del caso, Pecados del Arte, considera que sin tener fuentes independientes internacionales como UNESCO o ICOM, esta información debería ser considerada con cautela puesto que procede por parte de una de las partes afectadas y no es descartable que sea fruto de una campaña de desinformación.
En la información se acusa directamente a Israel del expolio y robo, olvidando mencionar la posibilidad de saqueo por parte de todas las partes, circunstancia desgraciadamente habitual en estos conflictos.
El robo y saqueo de instituciones culturales no sólo lo llevan a cabo las tropas invasoras, sino que agentes locales también suelen estar implicados en ellos, normalmente los funcionarios de museos, quienes conocen mejor, el contenido de sus fondos. Es importante recordar que los frupos terroristas islámicos son expertos en el tráfico ilegal de su propio patrimonio artístico y cultural para su financiación.
Por ello la información digital que se supone estos dos museos deberían haber llevado a cabo será determinante para conocer el desastre o en su defecto evitar el trafico ilegal de las piezas desaparecidas.