Hay maneras de plantearse las cosas que no sabemos gestionar. O se prohíben o se intenta regularlas para vivir con ellas de manera ordenada. Son dos posturas que demuestran el grado de civismo conciliador del legislador.
Prohibir por prohibir resulta siempre sospechoso aparte de que es feo. Si no tienes capacidad para controlar la prohibición puedes llegar incluso a hacer el ridículo, ya que es más que probable que un país con un mínimo de sentido de la libertad, el ciudadano se lo tome como una provocación y lo vulnere por la cara. Llámese Ley Seca en USA o Jugar al Dominó en las terrazas en Sevilla porque el ruido de las fichas, molesta.(SIC). Lo crean o no, está prohibido.
Queda la otra opción. Intentar regular y que incluso el Estado pueda tener algún beneficio con ello. Esta opción puede conllevar incluso la participación ciudadana o dicho de otra manera, que el ciudadano se regule a si mismo. Normalmente vulnerar esta condescendencia puede estar gravemente sancionada.
Como siempre habrá quien abuse de esta regularización y los puristas de la prohibición, los emplearán como un ejemplo del reino de Satanás en la tierra.
En Inglaterra existe un organismo llamado Portable Antiquities Scheme (PAS), un proyecto gestionado conjuntamente por el Museo Británico y el museo de Gales, y de acuerdo con la Ley del Tesoro.
Según la Ley del Tesoro de 1996 inglesa, quienes encuentren restos arqueológico tienen la obligación legal de informar a su experto local sobre cualquier descubrimiento que pueda constituir un posible tesoro. La Ley de Patrimonios (PAS) proporciona orientación sobre el proceso. La norma británica también permite a los museos adquirir cualquier objeto designado como tesoro. En tales casos, se paga y se reparte a partes iguales entre el descubridor y el propietario del terreno.
El PAS se fundó en respuesta al auge de la detección de metales como pasatiempo y en el contexto de la Ley del Tesoro de 1996.
Así el Museo Británico ha anunciado que 2024, fue un año récord en descubrimientos arqueológicos realizados por el público (detectoristas) en el Reino Unido, con 79.616 hallazgos registrados. De ellos, 1.540 fueron "tesoros", según la definición de la Ley del Tesoro del Reino Unido, la cifra más alta jamás registrada en un solo año. El 94 % de los descubrimientos fueron realizados por detectoristas de metales, lo que refleja la creciente popularidad de esta afición en el Reino Unido.
Es decir si no puedo controlarlo al 100%, me beneficio de ello.
Si no fuera suficiente, el PAS ofrece a los ciudadanos de Inglaterra y Gales una forma de registrar sus hallazgos, que se publican en su base de datos en línea y en el que se explica al usuario y ciudadano con todo detalle lo que se puede y que no se puede hacer.
Llegamos a España, país donde se quiere prohibir fumar hasta después de un polvo, pero el tabaco se vende en tiendas del Estado con unos impuestos del 70% para el Gobierno.
En España el uso de detectores de metales está prácticamente prohibido en todas las CC.AA., y si continua así va a ser permitido sólo para encontrar monedas perdidas en el interior del coche (propio, eso si) , aún y así las maquinitas se venden hasta en los supermercados.
La recompensa por hallazgos esta regulada en el tercer apartado del artículo 41 de la ley estatal de patrimonio histórico de 1985.
No obstante, el debate entre “Hallazgo y Búsqueda” está sobre la mesa como la validez o no del tratado del Utrech de 1713 para que nos devuelvan Gibraltar o no.
Se supone que el hallazgo debe ser casual, es decir arando un campo, haciendo unas obras en un edificio antiguo (y aquí tendríamos el problema añadido si está o no protegido), o si vas a pasear por el campo con el perro y te encuentras un torque de oro celta en la superficie, ¡no semienterrado, ojo!. Mientras que si se emplea un detector de metales queda clara la intención de búsqueda y la búsqueda esta totalmente prohibida por la misma ley de Patrimonio.
¿Hay detectoristas en España?. Dicen que no caben en dos campos de fútbol pero no existe ningún registro oficial y creciendo.
¿Hay malos detectoristas? Tantos como políticos corruptos y tocaculos, cosa que no debería ser.
¿Hay algún organismo parecido al británico que unifique criterios y agilice cuestiones como las recompensas? Con 17 comunidades autónomas, sus propias leyes y reglamentos, más bien no. En cuanto al tema de recompensas, mientras no esté claro como se tasan los objetos arqueológicos, se imaginarán que la casa de tócame roque estaría más regulada.
Y dejar el este asunto de cobrar recompensas en manos de los Juzgados de lo Civil es una broma de tal mal gusto como ir a ligar a un funeral.
Por lo visto y después de 10 años, se ha aprobado por fin el Plan Nacional de Arqueología. Como siempre papel, recomendaciones y a ver cuando se aplica. El político ha cumplido pero sin saber si puede contar con el ciudadano (detectorista aficionado de buena voluntad) , si no es mediante la calificación de infractor (o delincuente). Los mismos que han redactado el Plan Nacional de Arqueología saben que es insuficiente y con más lagunas que en el Canadá.
Recomiendo se lea el articulo 6 sobre EXPOLIO Y TRÁFICO ILÍCITO DE BIENES DE NATURALEZA ARQUEOLÓGICA. Con semejante titulo ya vemos que de salida son un delito tipificado y por tanto sujeto al Código Penal.
Tenemos una ley de Patrimonio y hay que cumplirla, y está basada en la prohibición y el palo y aquí lo de consensuar con las partes implicadas es una quimera.
En España mola la prohibición y poner multas: Conducir sin camiseta 200€; jugar a las palas en Benidorm hasta 3.000 €; rebuscar en los cubos de basura en Sevilla 750€.; Hacer autostop en las carreteras 80€; ir sin camiseta por Barcelona y Valladolid 300 €. En Madrid con Ana Botella (2013) había que pasar un examen de idoneidad para músicos callejeros, sino, 600€ de multa.
El expolio y el tráfico ilícito no lo van a frenar, porque no tienen recursos ni medios, pero por pura lógica cuanto más difícil lo pongan, más caro será lo saqueado y más lucrativo será expoliar.
No se si me entienden. Pues hay otros que no.