Patrimonio

Una operación rutinaria de vigilancia contra el saqueo, conduce al descubrimiento de una factoría de hace 2.000 años en Jerusalén.

restos hallados en Ras Taim (Monte Scorpus, Jerusalem) (Foto: © Autoridad de Antigüedades de Israel).

Se producían vasijas, copas y cuencos tallados en piedra caliza de acuerdo con los estrictos preceptos de pureza hebreos en la preparación de alimentos

Domingo 01 de marzo de 2026

REDACCIÓN . Según informa JERUSALEM POST, el pasado 17 de febrero, La Autoridad de Antigüedades de Israel estaba siguiendo la actividad de un grupo de saqueadores en el yacimiento de Ras Tamim, cerca del Monte Scopus (en el nordeste de Jerusalén) tras detectar nuevas marcas de excavación en el yacimiento, y tras varias noches de vigilancia, detuvo a cinco hombres presuntamente sorprendidos in fraganti.

Según el informe policial los saqueadores llevaban un generador, un detector de metales y herramientas de cantera, equipo que suelen utilizarse en excavaciones ilegales. Pero la verdadera historia sólo salió a la luz después de los arrestos.

Cuando los arqueólogos entraron en la cueva subterránea donde operaban los saqueadores, encontraron cientos de fragmentos de piedra esparcidos por el suelo. Un examen más detallado reveló algo mucho más significativo que artefactos aislados: residuos de producción, vasijas parcialmente moldeadas y piezas inacabadas apuntaban inequívocamente que se trataba a un taller de fabricación a gran escala de hace unos 2000 años. La cueva presenta claras evidencias de producción sistemática: bloques toscamente tallados, interiores torneados, marcas de cincel y fragmentos desechados del proceso de tallado.

Más que un pequeño taller artesanal, parece haber sido un centro de producción organizado.

La instalación recién descubierta producía recipientes tallado en piedra (copas, cuencos), un tipo de artefacto distintivo fuertemente asociado con la población judía de Jerusalén y Judea durante la era del Segundo Templo (516 a. C.-70 d. C.).

A diferencia de los recipientes de arcilla o cerámica, se creía que los recipientes de piedra caliza eran inmunes a la impureza ritual según la ley judía. En una sociedad donde las normas de pureza regían la vida cotidiana, en particular la preparación de alimentos y el culto en el templo, los recipientes de piedra ofrecían una solución práctica. Su durabilidad e idoneidad para rituales los convertían en las y otros utensilios de piedra, eran la opción preferida de los peregrinos que se acercaban a la ciudad santa.

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