En este absurdo devuélveme lo que es mío, en el que este gobierno se ha metido para contentar a unos pocos y olvidar lo que significa Patrimonio, tal vez sea hora de empezar a plantearse de una vez que Mi patrimonio no se vende, como dice la campaña del mejicano-asturiano, Manolo López Obrador.
Para entendernos, El Reina, o Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, se crea para acoger el Guernica. De hecho el museo es tan de Picasso, que por Real Decreto de 1995 estableció el año de nacimiento de Picasso (1881) como punto de partida cronológico para las obras de la Colección del Museo.
La cursilería y catetez del museo es tal, que en 2021 ya se montó un cristo fenomenal cuando el Prado se apropió de una obra de María Blanchard, probablemente y en mi opinión, mejor cubista que Picasso, y mujer, nacida el 6 de marzo de 1881 y Picasso en el 23 de octubre. Esa diferencia de meses, por lo visto es fundamental para la idiocia museística.
Cuando el Guernica de Picasso llega a España en 1981 después de su lago exilio en el MoMa (Museum of Modern Art, de Nueva York), se expone, donde sólo se podía colgar una pintura de 7,7 metros por 3,5 de alto: En el Casón del Buen Retiro, hasta 1992 que se terminó el Reina Sofía en el anterior Hospital General de Madrid.
Hablemos de la obra. Dicen que es de 1937 y encargada por el gobierno de la República a Picasso para el Pabellón de España de la Exposición Internacional de Paris de 1937 y realizada entre los meses de mayo y junio de 1937, y alude al bombardeo de Guernica, ocurrido el 26 de abril de dicho año. El Gobierno Español pagó 200.000 francos de la época (unos 11,4 millones de euros de hoy) y por tanto es un cuadro del Estado Español.
El pintor Luis Berdejo, familiar lejano y de Teruel, ciudad donde no se miente, fue coetáneo de Picasso y con quien tuvo cierta relación en Paris, contaba que Picasso ya había empezado la obra en 1935, pero que no lo terminaba nunca, que “se había atascado”, pero no tenía nada que ver con la guerra civil porque sencillamente no había comenzado aún. La obra original no era tan grande y Berdejo vió los apuntes y primeros bocetos en el estudio de la calle Grands-Augustins, y Dora Maar, amante del malagueño entonces, le confirmó que la obra era para la Bienal de Venecia prevista para 1938. Recuérdese que Dora Maar (Henriette Markovitch), fotógrafa, artista y amante de Picasso desde 1934, y fue la única que estuvo autorizada a realizar fotografías de la obra. El formato de la obra cambió en 1937 cuando se hizo el encargo monumental para el pabellón de España de París, y no para a la bienal de Venecia, muestra a la que finalmente no se envío ninguna obra por considerar el evento como una del régimen de Mussolini.
Por otro lado a Picasso, la guerra civil de España le importaba más bien poco, sino nada que no fuera él mismo. Le nombraron director del Prado el 19 de septiembre de 1936, a pesar de que ni lo pisó durante la guerra. Nombrar a Picasso director del Museo del Prado debió ser un orgasmo mental para el megalomanía del artista, admirador de Velazquez y Goya como se ve en toda su obra y sobretodo en la aburrida época de 1960 a 1970.
Berdejo decía que Picasso se enteró del bombardeo de Guernica avanzado mayo del 37, y entonces aprovechó el trabajo que había estado haciendo desde 1935 con prisas y corriendo por el dineral que se le pagó, otro de los puntos débiles del pintor: El dinero se le escapaba entre los dedos como el agua por su vida parisien. Eso contaba Berdejo que lo vivió, y su hijo Claude al que conocí personalmente.
El psicoanalista Juan Antonio Vallejo-Nájera en Locos Egregios (1978) definió la personalidad de Picasso como: Psicópata "desalmado", egocéntrico hipertrófico y lo describe con una carencia absoluta de remordimientos y una frialdad emocional extrema hacia los demás y alguien que se creía el centro del universo, donde los demás eran solo objetos o instrumentos para su arte, lo que coincide con la intrahistoria del malagueño, no como la infeliz de Rosalía, y que no sabe nada, más que intentar imitar a Madonna.
Desmontando la iconografía del Guernica.
En 2018 el historiador zaragozano José María Juarranz de la Fuente, publica "
Juarranz de la Fuente tuvo lla valentía de desmontar el mito intocable. Según el historiador, Picasso quería convertir la pintura en el tercer gran cuadro de la pintura española , junto con "Las Meninas" de Velázquez y "La familia de Carlos IV", de Goya», y recuerda que hasta la propia Jacqueline, su última esposa suicida, lo presentaba como «el rey de España». Y que de ahí el interés de Picasso porque la obra acabara en el Prado.
Según el catedrático, la obra «sintetiza tres momentos clave en la vida de Picasso : el terremoto de Málaga, cuando tenía tres años; la muerte de Casagemas y su conflicto personal en los años 30, con el divorcio de su primera esposa y su harén de amantes.
Como se ve, una obra con tanta ICONOGRAFÍA, como la que puede estudiarse en las obras de sus maestros clásicos de referencia, con una diferencia importante si tomamos la teoría del Juarranz de la Fuente y el análisis de Vallejo Nájera: Sería el retrato de familia más grande del mundo para mayor gloria de Picasso.
La teoría del cuadro de familia de José María Juarranz de la Fuente, no se ha desmentido, pero políticamente no interesa, aunque es una realidad plausible (y más que probable), si añadimos el diagnóstico de Vallejo-Najera, sobre la megalomanía de Picasso y de acuerdo con Juarranz de la Fuente, el Guernica sería simplemente el cuadro más grande de Picasso, cosa que no es menor e igualmente más que aceptable para que se crease el Reina.
Lo más delicado es obviamente, saber que titulo tenía Picasso realmente en su cabeza para la obra antes del encargo del gobierno, o si no lo tenía. Nadie lo sabe ni creo que a estas alturas, jamás se sepa ni interese. Probablemente Dora Maar fue la única que conoció ese detalle si lo hubo, vete tu a saber. Ella era la auténtica activista de izquierdas y algunos piensan que Picasso a los 56 años ya estaba de vuelta de todo, política incluida. Dora Maar vivió y fue la única que fotografió todo el proceso creativo de la obra. Según Juarranz las perrerías que le hizo el malagueño se reflejan en la obra.
Lo cierto es que Picasso no tituló oficialmente el cuadro. En el catálogo oficial de la Exposición Internacional de París de 1937, la obra no aparecía con el título específico de "Guernica". Se la mencionaba de forma genérica como un panel decorativo por las dimensiones y el nombre del autor. Como decía el karma pasa factura.
Se atribuye al crítico de arte y amigo del pintor, Christian Zervos, la paternidad del título. De hecho, Picasso solía permitir que sus marchantes como Kahnweiler, o amigos y críticos pusieran nombres a sus cuadros para facilitar su catalogación y venta, adoptándolos él mismo después por pura conveniencia.
Vayamos ahora a la cuestión de los materiales. El lienzo es enorme (7,7 x 3,5 metros) dada la premura e intencionalidad de la obra ( un pabellón ferial efímero), los materiales del lienzo y su soporte, probablemente no fueron los mejores. A esto añadir que el cuadro desde 1937 viaja a Oslo, Copenhague, Estocolmo, Londres desde1938 a 1939. De 1939 a 1958 de Nueva York, viajó por diversas ciudades (5) de EE.UU., Italia, Alemania Bélgica y Brasil. En 1958 se queda en el MoMa ya bastante deteriorado. Y para acabar de arreglarlo en 1974 un activista lo vandaliza con un spray rojo.
¿Qué Es el Guernika realmente?
Finalmente en 1981 regresa a España enrollado. Afortunadamente fue la última vez que se permitió enrollar el lienzo. Debido a los numerosos traslados que sufrió durante décadas fue enrollado y desenrollado más de 40 veces. Es decir el cuadro está de “mírame y no me toques”. Casi casi como las pinturas de Sijena del MNAC, pero sobre todo: El Museo Reina Sofía no existiría si no es por el Guernica.
Darle intencionalidad política al Guernica desde 1937 hasta nuestros días pasa factura. Digamos que al final el karma de la obra se ha cobrado las majaderías de los ministros de cultura, uno bocazas y el otro incapaz. El Guernica es un símbolo, un icono y habrá que empezar a titularlo con K. Nos hemos creído el relato del Guernica.
Con la obsesión guerra civilista cansina e imperante, todo aquello que suena a Guerra Civil se ilumina como las luces de Broadway, y con la memez de descentralizar y descolonizar el Patrimonio desde 2007, el Gobierno Vasco se ha puesto gallito y comienza a solicitar el traslado de la obra y parece que la cosa puede ser probable, ya que si los vascos aprietan un poco en el intercambio de cromos políticos, a lo mejor Pedro Sánchez puede verse colgado de la brocha.
Si el cuadro tuviese alma propia supongo que estaría temblando de miedo. El cuadro tiene grietas y una capa pictórica muy debilitada tras haber sido enrollado y desenrollado decenas de veces en el pasado, y cualquier vibración o cambio de temperatura en un traslado de larga distancia podría causar daños irreversibles. Como se ha planteado en otras ocasiones, con las pinturas de Sijena y el bloque independentista catalán, podría pasar lo mismo.
En este punto, el artista tampoco tenía intención de que la obra se trasladase a otro sitio que no fuera el mismísimo Prado, por supuesto, como museo donde están todos los retratos de las familias reinantes de España, y desde luego nunca pensó que su obra mereciera estar en ningún otro museo. Faltaría más.
La obra la pagó el gobierno de la República, por tanto el dueño es el Estado Español. No hay datos que especifiquen si el Gobierno Vasco de Aguirre aportó o no dinero en el encargo, circunstancia que podría ser causa de debate en cuanto a si el cuadro es una comunidad de bienes y los vascos copropietarios, pero como digo, eso no consta.
Si el Guernica saliera a subasta hoy, expertos del mercado del arte sugieren que un precio hipotético superaría los 1.000 millones de euros, convirtiéndola en la obra más cara del mundo. Sin embargo, legalmente se considera "Inalienable e Imprescriptible" por formar parte del Patrimonio Histórico Español.
Ahora propondría un juego. ¿Es posible con la obra de Picasso?. Porqué no. Se han planteado teorías y tesis infinitas con las obras del Bosco, el Greco, Leonardo, Valdés Leal, Duchamp, Dalí, Matisse, Magritte y ya no te cuento con los Suprematistas.
Entre Berdejo que lo conoció, José María Juarranz de la Fuente y su interpretación iconográfica y el análisis de Vallejo-Nájera, se pondrían en el tablero otras fichas acerca de la realidad del Guernica, tal vez heréticas, pero no por ello menos interesantes para el juego que propongo, sin mayor intención que desafiar suposiciones o imaginar posibilidades alternativas.
¿Y si realmente el Guernica fuera verdaderamente, simple y llanamente un retrato de familia y Pablo Picasso se está riendo de nosotros desde hace 89 años?. A los 56 años el malagueño sigue experimentando, aunque nadie duda de su ironía megalómana.
¿Qué pasaría si el Guernica, realmente no fuera una obra supuestamente inspirada en el bombardeo del la ciudad vasca?. Es decir que lo único que tiene en común es el nombre. No me imagino a la ciudad de Nueva York reclamando como propios el poemario de García – Lorca o a París reivindicando los paisajes urbanos de Rusiñol.
¿Que supondría este hecho en la historiografia del arte y el relato de la Guerra Civil?. ¿Seríamos capaces de enfrentrarnos a semejante resultado dramático o prefeririamos continuar con el mito e icono creado?. Es algo parecido al mito que Colón era de origen español "mediterraneo meridional" y no genovés, como demuestra su ADN.
¿Qué podría dar a cambio, Pedro Sánchez a los independentistas vascos que valga 1.000 millones euros? o simplemente decir ¿Guernika? ¿De qué me está usted hablando?.!. Mi Patrimonio No se vende.