La figura de triple espiral, que medía 22 metros de largo por seis de ancho y estaba vinculada a antiguos rituales del agua, fue arrasada a pesar de encontrarse dentro de una zona arqueológica protegida.
REDACCIÓN . Según informa APNOTICIAS el geoglifo denominado Triple Espiral, que formaba parte del patrimonio nacional y pertenecía a la Zona Arqueológica XI Quebrada Santo Domingo, ubicado en la región norteña de La Libertad, provincia de Trujillo, Perú, ha sido totalmente destruido.
A pesar de estar ubicada en una zona arqueológica protegida, la figura de triple espiral, que medía 22 metros de largo y seis de ancho, relacionada con antiguos rituales del agua, fue destruida.
No se trata de un hecho aislado el devastador atentado, puesto que años atrás, el monumento, que los expertos comparaban con las célebres líneas de Nazca, había sido atacado previamente con maquinaria pesada. Después de ese incidente, fue reconstruido de manera simbólica antes de este trágico y definitivo desenlace.
No se puede considerar como un hecho fortuito la total destrucción del geoglifo prehispánico conocido como Triple Espiral. De acuerdo con el pronunciamiento emitido por el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de La Libertad, la remoción manual del terreno fue una acción intencionada que llevó al borrado del monumento arqueológico.
Se presume por parte de las autoridades que este atentado es una represalia directa contra las acciones de recuperación extrajudicial que el Estado llevó a cabo días antes en la zona intangible, en colaboración con la Municipalidad de Laredo y la Policía Nacional del Perú (PNP).
En la inspección realizada después del desastre, se encontraron evidencias por parte de los especialistas que confirmarían la presencia continua en el sitio de las mismas personas que habían sido desalojadas y retiradas de los terrenos estatales administrados por el sector Cultura, debido a su ocupación ilegal del área protegida.
El patrimonio cultural de la Nación ha sufrido un daño que es irreversible y definitivo. En el distrito de Laredo, provincia de Trujillo, se encontraba el geoglifo Triple Espiral, en la Zona Arqueológica XI Quebrada Santo Domingo. Este geoglifo, con más de mil años de antigüedad, constituía un importante testimonio sobre las prácticas de culto y gestión del agua en las sociedades antiguas de la costa norte del Perú.
Es importante señalar que más de 1500 hectáreas de este complejo arqueológico están registradas a favor del Estado. Este lugar alberga evidencias de ocupación humana ininterrumpida desde hace alrededor de 11,000 años hasta el siglo XV d.C., lo que lo establece como un sitio fundamental para la investigación científica y la preservación de la memoria histórica del país.
El Ministerio de Cultura peruano, ante la seriedad del ataque, comunicó que llevará a cabo todas las acciones administrativas, civiles y penales necesarias para esclarecer las responsabilidades en este caso. Además, exigió que las investigaciones fiscales y policiales se realicen con la mayor rapidez posible para prevenir la impunidad.
La alarmante vulnerabilidad del patrimonio arqueológico ante las mafias organizadas queda expuesta por este atentado. La historia peruana sufre una herida profunda con la pérdida de la Triple Espiral, lo que lleva a que, como señaló la institución, es imperativo que tanto las autoridades de todos los niveles de gobierno como la ciudadanía colaboren urgentemente para luchar contra el tráfico ilegal de terrenos y salvaguardar de manera efectiva el legado cultural para las generaciones venideras.