El precio del bronce alcanza máximos y eleva los robos de piezas en Guipuzcoa
REDACCIÓN. Durante la noche del 9 de julio, fueron robadas la campana de la ermita de San Lorenzo, ubicada en el barrio de Ibañarrieta y ese mismo día, el busto del Arrantzale 'Tximu' que se ubicaba entre Zarauz y Guetaria. Resulta notable la proximidad geográfica de ambas ubicaciones, que están separadas por poco más de diez kilómetros, como informa DIARIO VASCO.
El cobre y el estaño, que son los componentes principales de los bronces en las piezas robadas, están cotizando cerca de máximos históricos desde abril pasado, lo que podría encontrarse la explicación a estos hechos. Actualmente, el precio del cobre se sitúa en 12 euros por kilo y el del estaño en 48 euros.
Detrás de los robos, podría estar el aumento desmedido en el precio de estos materiales. Frecuentemente, un incremento en su valor se asocia con un aumento en los hurtos de estructuras, estatuas o cualquier objeto que contenga el metal en cuestión.
El material robado suele ser introducido en el mercado negro como chatarra, lo que puede reducir su valor a aproximadamente la mitad. Para preservar el valor original del bronce, sería necesario fundirlo en lingotes de manera clandestina y contar con un proveedor que tenga hornos capaces de alcanzar temperaturas de 1.200 grados, según indican fuentes profesionales consultadas por Pecados del Arte.
La obra del artista Julio Beobide, el busto del Arrantzale 'Tximu', fue creada en 1936. En 1976, el Ayuntamiento compró la pieza a la familia del escultor, y desde entonces ha estado ubicada en un hermoso lugar del paseo marítimo, aunque algo distante del pueblo y próximo a la carretera. ¿Demasiado tentador?