Los museos públicos de China, que suman más de 7.100, han recibido instrucciones de la Administración Nacional del Patrimonio Cultural para fortalecer los protocolos de gestión de emergencias. Esta medida se toma en respuesta a una serie de cortes de electricidad y situaciones de aglomeración que ocurrieron durante las vacaciones de verano, con el objetivo de salvaguardar tanto a los visitantes como a las piezas arqueológicas.
Varias averías en la infraestructura de importantes instituciones culturales han llevado a esta situación. El 4 de agosto, un apagón repentino y una falla en el aire acondicionado afectaron al Museo de los Guerreros de Terracota en Xi'an, provincia de Shaanxi, impactando sus tres fosas de excavación y la sala principal de exposiciones.
Los días 7 y 8 de agosto, respectivamente, experimentaron cortes de energía similares el Museo Lu Xun de Pekín y el Museo Datong en la provincia de Shanxi. Por otro lado, el Museo de Zhejiang se disculpó con los visitantes que enfrentaron retrasos en la entrada el 6 de agosto debido a la multitud y al mal funcionamiento de las puertas.
La preocupación por el impacto que los cortes de suministro eléctrico pueden haber causado en las frágiles reliquias históricas, las cuales necesitan un control riguroso de temperatura y humedad, ha sido manifestada por los expertos en conservación.
En un contexto donde el turismo cultural ha adquirido una importancia esencial como actividad recreativa para las familias chinas, se observa un incremento continuo en la cantidad de visitantes a los museos a lo largo del país.
La directiva también solicita que se realicen revisiones de mantenimiento exhaustivas en toda la infraestructura esencial de las instalaciones. Esto abarca los sistemas de suministro de energía de respaldo, el aire acondicionado central, los mecanismos de control de incendios y los espacios destinados al almacenamiento de colecciones.