La rapidez del robo en un minuto demuestra que los ladrones conocían perfectamente la ubicación y la capacidad de respuesta de la seguridad, lo que apunta a una participación interna.
Pecados del Arte.- Un nuevo Robo Express , se perpetró en las 2;30 de la madrigada del lunes 19 de octubre en la Reggia di Venaria Reale (el Palacio Real de Venaria), en las afueras de Turín.
Este es el tercer robo Express sucedido en Italia en 2026 después del robo de obras de Antonello de Mesina el pasado 15 de Agosto en Messina (Sicilia) y el robo de obras modernas de la Fundación Magnani-Rocca, recuperadas posteriormente en Parma.
la Reggia di Venaria Reale fue construido en 1658 por el duque Carlo Emanuele II bajo la dirección del arquitecto Amedeo di Castellamonte, el palacio fue inicialmente residencia para la caza y el esplendor cortesano.
Durante años fue abandonado y en 1999, devolvió el palacio y los jardines a la vida pública, culminando con su inauguración el 12 de octubre de 2007. Venaria forma parte de las Residencias de la Casa Real de Saboya, un conjunto inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1997 por su excepcional valor arquitectónico e histórico.
Este nuevo robo express se llevó a cabo en solo un minuto y fue recogido por las cámaras del museo, pero su actuación fue tan rápida y precisa que los servicios armados de seguridad no tuvieron tiempo a intervenir.
El botín son 26 relojes de bolsillodel siglo XVIII de manufactura inglesa y francesa del siglo XVIII, realizadas en oro y esmalte y con un valor estimado de 150.000€. Esta colección fue donada en 2012 por los herederos del coleccionista Giorgio Accornero contenía además, 24 tabaqueras de época.
Los ladrones forzaron una puerta lateral del bar y fueron directamente a las vitrinas, lo que sería un claro indicio que conocían con precisión la disposición de los ambientes y ubicación de las piezas, lo que apuntaría una colaboración interna o de empleados del museo y en segundo lugar el tipo de piezas: coleccionables de alto valor, lo que podría suponer que se trata de un robo de encargo, ya que por su tamaño, portabilidad, materiales preciosos o la posibilidad de que hubiera un comprador. Los ladrones ignoraron las tabaqueras de época lo que reforzaría la hipótesis de un robo a la carta.