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La Fábrica de hilados, trenzados y tejidos de yute de Pilar Casanova

César Guadeño

No son simples fábricas, sino nuestra historia industrial y la aplicación de las bellas artes en la vida cotidiana

Viernes 20 de enero de 2023

El concepto de patrimonio industrial aparece ya definido en el Plan Nacional del Patrimonio Industrial, en funcionamiento desde el año 2000 y gestionado por la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales a través del Instituto del Patrimonio Cultural de España (Ministerio de Cultura).

Dentro de los tres tipos de bienes industriales que se distinguen y en el caso concreto que nos ocupa, la Fábrica de hilados, trenzados y tejidos de yute de Pilar Casanova, esta sería un “conjunto industrial”, al conservar toda su configuración original, componentes materiales y funcionales, así como su articulación; es decir, constituye una muestra coherente y representativa de una determinada actividad industrial unida al barrio de Sant Antoni de Valencia.

Esta antigua fábrica se encuentra ubicada en el interior de una manzana y únicamente dispone de un acceso desde la Calle Guala.

Una manzana que limita al Oeste con la calle de Sagunto, al Este con la calle de Luz Casanova, al Norte con la calle San Bruno y al Sur con la calle del Padre Urbano y con una de las acequias históricas del río Turia, la de Rascanya, catalogada como Bien de Relevancia Local (BRL).

Hace apenas una semana pudimos fotografiar estas naves desde las viviendas de algunos de los vecinos del barrio de Sant Antoni, que facilitaron muy amablemente el acceso a las mismas.

Con esta inspección hemos podido examinar algunos detalles muy interesantes, que aparecen perfectamente recogidos en el Informe Técnico de Valoración Patrimonial realizado por Diana Sánchez Mustieles, Dra. arquitecto, especialista en patrimonio industrial y miembro de ICOMOS y por Sara Soriano Giménez, historiadora del arte y máster de patrimonio cultural.

La portada principal, que da acceso a un patio al descubierto y a los volúmenes que componen el conjunto, es de estilo art déco y racionalista y está cubierta por un tejado a una vertiente con teja cerámica curva con estructura en carpintería de madera de origen. El remate, de carácter mixtilíneo alberga el letrero de la antigua factoría, tapado actualmente por pintura, donde se puede leer “FÁBRICA DE HILADOS TRENZADOS Y TEJIDOS DE YUTE. AÑO 1936”. Los paramentos de la portada son de ladrillo macizo a soga y tizón, con revestimiento liso.

El conjunto industrial conserva el adoquinado original, en piedra de rodeno, existente entre la calle que separa las dos naves de producción. Una pavimentación que todavía se puede encontrar en algunas de las calles de Ciutat Vella y de El Cabanyal y que ha ido desapareciendo progresivamente de la ciudad.

Estas dos naves de producción tienen un óculo central con decoración en relieve formando un cordel, realizados en cerámica con un cromatismo azul cobalto. En el remate se disponen apliques decorativos de volutas y motivos frutales y en ambos extremos a figuran dos pináculos en bola en idéntico color que el óculo de los cuales en la actualidad solo se conservan dos.

Los aleros de las fachadas longitudinales están realizados con forma de un falso pico de gorrión, emulando la arquitectura tradicional, en la que los aleros en rasilla están formados por el vuelo de una o varias hiladas de rasillas colocadas a tizón denticuladas.

Los edificios dedicados a oficinas, están decorados por columnillas adosadas con fuste de carácter salomónico enmarcando los vanos de ventilación y acceso, características del periodo al que se adscribe el inmueble a caballo entre la corriente art déco y racionalista, propias del movimiento moderno.

Y todo ello sin contar con el panel cerámico del año 1935 (BRL) y con la composición decorativa de origen ejecutada en apliques cerámicos dispuestos en vertical que se distribuyen enmarcando los vanos de ventilación e iluminación, que fueron retirados hace apenas unos días, con la clara intención de restar valor a estas fachadas.

Es evidente que este conjunto industrial de la calle Guala nº3 incorpora, en las preexistencias que actualmente la conforman, con evidencia palmaria y sin un especial esfuerzo interpretativo, valores históricos, arquitectónicos, etnológicos, e incluso por su vinculación con la red hidráulica de Valencia a través de la acequia de Rascanya (BRL), en grado particularmente significativo.

Depende pues de las administraciones públicas valencianas reconocerle ese valor patrimonial e incluirla como BRL dentro del Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos del Ayuntamiento de Valencia. Está en su mano salvar del derribo estas naves, iniciando los trámites correspondientes y necesarios para proceder a modificar la calificación urbanística de la parcela, haciendo posible la implantación en la misma de aquellas dotaciones públicas que se necesiten en el barrio de Sant Antoni.

César Guadeño es Presidente del Circulo de Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural

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