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El Ministerio del Interior español continua destruyendo armas históricas

(Foto: © autor).

Stephen A. Petroni y David Penn

Esta herencia patrimonial industrial, únicamente sobrevive gracias al coleccionismo privado

Sábado 25 de marzo de 2023

Stephen A. Petroni, Presidente de FESAC

“Coleccionista” significa cualquier persona natural o legal dedicada a la recolección y conservación de armas, componentes esenciales o munición, por motivos de herencia histórica, cultural, científica, técnica o educacional, y deberá ser reconocido como tal, por los Estados Miembros implicados.

PERSPECTIVA HISTÓRICA

Durante los pasados siglos, el coleccionismo de armas ha pasado de ser una apreciación estética de un relativamente, reducido número de “Armas Artísticas” a un interés mas amplio en todo tipo de armas en su contexto social e histórico. El objetivo de este breve estudio es analizar el desarrollo del coleccionismo y de los coleccionistas en su esfuerzo para conservar elementos vitales nuestra herencia común de cara a cambiar la legislación en Europa.

Coleccionismo primigenio.

Antes del siglo XIX la mayoría de las colecciones era acumulaciones inconscientes de armas, que se iban turnando y retirando de la exposición. Las armas que se coleccionan de forma consciente, normalmente era adquiridas como trofeos de guerra, o ejemplos de los nuevos desarrollos tecnológicos para mostrar su magia a los amigos, o eran adquiridas como ejemplos magistrales de arte decorativo (artistas de primer perfil como Durero y Holbein se dedicaban a decorar armas) o para mostrar la habilidad de un cuchillero o un armero.

Siglos XIX y XX.

Durante el siglo XIX se generó un serio interés anticuario y educativo en las armas. Al principio se concentró en las armas de mayor calidad, habitualmente embellecidas de forma magnifica, y como puntos de referencia derivados de las selectas artes decorativas.

A finales del siglo XIX también se fomentó un interés en las armas, no por su apariencia artística, sino por sus asociaciones personales e históricas y por la sensación que ofrecían de poder “tocar o revivir la historia” , algo sorprendente en el caso de las armas, ya que la pólvora, la rueda, la imprenta y los ordenadores lideran los elementos que han influenciado a la humanidad. Estos estudios veían las armas en términos de su uso, no como un “objeto pasivo”, y por lo tanto prestaba mucha más atención a su munición y capacidad balística, ya que un arma estudiada de forma aislada, solo cuenta la mitad de la historia.

Como resultado ha supuesto que en la actualidad haya crecido el estudio y el coleccionismo de munición, y que en ocasiones, los coleccionistas quieran disparar las armas, para comprobar sus capacidades. Mientras que las “mejores” armas son estudiadas de forma intensiva y las publicaciones sobre las mismas crecen, también lo hace su valor económico. Algunos estudiosos y coleccionistas por ese motivo, se mueven en términos de calidad, buscando en el mercado armas más baratas y comunes, muchas veces en su contexto social o de producción (Donde estas armas tienen mucho mayor impacto que las raras armas de lujo) buscando el concepto de producción en masa e intercambiabilidad de piezas derivadas de la industria armamentista. Estos estudios normalmente necesitan inspeccionar mayores números de diferentes tipos de especímenes fabricadas para establecer su evolución.

La ley y el coleccionista.

Mientras que la mayoría de los países europeos realizaban serios intentos para controlar la posesión de armas durante los años 20 y 30 (En parte con la intención de que los gobiernos controlasen a sus ciudadanos después la Primera Guerra Mundial) la mayoría de ellos consideraron apropiado situar el Coleccionismo de armas, fuera del sistema de licencias las armas, por virtud de su antigüedad y que no iban a ser utilizadas para lo que fueron concebidas, y por lo tanto se les consideraba una amenaza minima.

En este periodo, la mayoría de las legislaciones de armas introdujeron el concepto de “arma “antiguas” pero no lo definieron de forma precisa. Tampoco lo hizo la mayoría de la legislaciones del periodo entre guerras con el objetivo de atajar el coleccionismo de armas más modernas (principalmente de retro carga mas que de avancarga, aunque ya existían algunos percusores de retro carga, como los sistema de aguja que se volvieron obsoletos o se volvieron rápidamente obsoletos en los años 20) mediante licencias, y los coleccionistas se vieron dejados aparte, para encajar de la mejor forma posible en las amplias legislaciones nacionales.

Tampoco, la introducción del sistema homologado de aduanas (HS) en 1950 por el Consejo de Cooperación para las Aduanas (Ahora la Organización Mundial de Aduanas) que pretendía armonizar la descripción de productos a lo largo de países para facilitar el comercio, identificar armas de coleccionismo o de interés histórico y armas antiguas, distinguiéndolas del resto de las armas solamente por su uso.

Durante los años 70 varios países europeos intentaron prohibir o establecer controles severos sobre el coleccionismo de armas más modernas .Estas medidas se introdujeron para contener el terrorismo urbano, y en 1971 el Consejo de Europa propuso regular el control de armas para combatir la violencia criminal.

Legislación y el crecimiento de las asociaciones de coleccionistas.

Los intentos nacionales para limitar el coleccionismo se hicieron mas intensos y amplios, pero precipitaron un incremento de cohesión entre los coleccionistas y la fundación de organizaciones de coleccionistas nacionales en la mayoría de los países europeos. Estas legislaciones generaron el problema de la “Herencia Nacional” con coleccionistas recibiendo el apoyo de museos. Los museos dejaron clara su falta de capacidad por su escasez de recursos, para actuar de forma uniforme como baluarte de la herencia de armas nacionales, dejando esa función a los coleccionistas e investigadores responsables como una parte importante de la preservación e la herencia. Esta posición fue apoyada por IAMAM (La Asociación Internacional de Museos de Armas e Historia Militar, ahora ICOMAM, y el Comité ICOM) en su adecuación concerniente al desarrollo del borrador de la Directiva de Armas Europea de 1991. Se debe resaltar que su visión de la “herencia” no está restringida a las armas , el concepto de colecciones nacionales está creciendo, pero con los artefactos físicamente depositados en colecciones públicas y privadas.

Este desarrollo de organizaciones de coleccionistas de armas ha resultado en un mejor entendimiento y aceptación de la función benigna de los coleccionistas con los gobiernos y la policía. Desde mediados de los 70 está aceptación de los coleccionistas se ha visto cada vez más frecuentemente reflejada en la legislación que recoge sus actividades. La Directiva del Consejo 91/477/EEC de 1991 específicamente ha situado a los coleccionistas fuera de su aplicación “… Los coleccionistas y las partes preocupadas por los aspectos culturales e históricos de las armas según los establezcan los estados miembros en cuyo territorio se establezcan” permitiendo a cada estado legislar para su encaje. Esta Directiva fue revisada primeramente en 2008 por la Directiva 2008/51/EC y recientemente por la Directiva 2017/853/EC, que supuso un cambio oficial en el reconocimiento de los coleccionistas.

FESAC y Las dimensiones supranacionales.

Dada la naturaleza regional de muchas legislaciones en el interior de Europa, la creación de FESAC (Fundación para las Asociaciones Europeas de Coleccionistas de Armas) en 1996, representa la progresión natural el desarrollo de medidas para proteger y preservar la rica herencia patrimonial industrial de armas en Europa.

FESAC se fundó en orden de influencia las legislaciones y regulaciones de armas de la Unión Europea y también para asistir a las organizaciones nacionales en su función de lobby con sus respectivas autoridades, con el objeto de desarrollar aproximaciones legales y normativas cercanas al coleccionismo legitimo de armas de fuego coleccionables.

Las asociaciones nacionales de coleccionistas son la base de FESAC. Cada país tiene otorgado un asiento y su delegado un voto. Una conferencia se establece de forma anual para elegir a los miembros de la junta y se desarrollan objetivos y un plan de trabajo para los siguientes doce meses. El Presidente es elegido por los delegados de cada país.

STEPHEN PETRONI (Malta) Presidente de FESAC desde el 3 de Noviembre de 2006. Representa a FESAC en el Comité del Forum de los Deportes de Tiro Europeos (ESSF). En 1993 se le encargó desarrollar propuestas para una nueva legislación por el Ministro de Deportes y Cultura de Malta y en 1994 fue elegido por el Ministro de Justicia y Artes, para la revision de las políticas policiales en el uso de armas por los coleccionistas .

DAVID PENN (R.U.) Desde 2007 es miembro de la junta de FESAC. Ha trabajado como curador en el departamento de Exhibiciones & Armas del Imperal War Museum de Londres desde 1976 a 2005. Ha sido Presidente del Comité Consultor de Armas (Cuerpo consultivo para avisar al la Secretario de Interior desde su fundación entre 1989 y 2004)

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