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Frank Anthony Slama, alias Invader absuelto por Invadir (alicatar) edificios históricos en Málaga

(Foto: © La Opinión de Málaga).

ALICATANDO BICS

Invader no se presentó en la audiencia para preservar su identidad física

Jueves 19 de octubre de 2023

La absolución supone una doble victoria para Invader: Mantener el secreto de su identidad y librarse de pagar el coste de los operarios del ayuntamiento de Málaga para limpiar y arrancar las baldosas.



REDACCIÓN. El Juzgado de lo Penal número 8 de Málaga ha absuelto al artista Invader y el exdirector del Centro de Arte Contemporáneo (CAC) Fernando Francés acusados por un delito contra el patrimonio histórico por la colocación de 15 mosaicos del creador galo en edificios protegidos del centro de la capital malagueña. El juicio había quedado visto para sentencia el pasado 13 de julio, solicitando el fiscal para cada procesado una condena al pago de una multa de 24 meses, a 50 euros por día (36.000 euros); mientras que las defensas pidieron la absolución de los procesados, coincidiendo en que no hay daños al patrimonio histórico de la ciudad y responsabilizándose mutuamente de los hechos.

La sentencia, acoge un argumento de las defensas en cuanto a que no hay delito y se basa en la poca entidad de los daños en los edificios con la colocación de los mosaicos, según ha dicho la abogada de Frank Anthony Slama, más conocido como Invader (El artista galo no acudió al juicio para proteger su identidad). Su abogada explicó que la ausencia del acusado no era «una falta de respeto a este tribunal y la justicia española», sino que se debía a que «su personaje artístico anónimo hubiera quedado perjudicado si hubiera comparecido».

El exdirector del CAC Málaga, declaró que se desvinculó de la 'invasión' (como el autor denomina sus interverciones) realizada en mayo de 2017 en varios edificios protegidos de la ciudad.

El fiscal mantuvo que hubo "una connivencia entre ambos acusados" un acuerdo de voluntades para llevar a cabo la 'invasión' en edificios de la ciudad. Se da la circunstancia que esos inmuebles estaban declarados declarados como Bien de Interés Cultural (BIC) o con protección “por razones históricas, culturales o artísticas" en el centro de la ciudad.

Francés, por su parte, declaró que no tuvo "absolutamente ninguna noticia" de que Invader iba a instalar los mosaicos ese día y en esos lugares. "Ni sabía que lo iba a hacer, ni sabía qué iba a hacer, ni dónde lo iba a instalar ni cómo ni cuándo. Y por supuesto no lo financiamos", dijo en el juicio.

La defensa del artista, por su parte, entendía que no había delito y que no hubo intencionalidad en el caso de su cliente, incidiendo en que el artista no conoce la legislación de cada país en el que trabaja y en todo momento actuó creyendo que estaba siendo contratado por una administración.

"Este señor actuó en la creencia de que estaba contratado por el Ayuntamiento de Málaga. Nadie le dijo nada de permisos ni de nada. Él lo que pensó siempre es que actuaba amparado" indicó la abogada del artista.

La defensa sostiene además, que al artista "ni se le pasó por la cabeza que algunos lugares llenos de cables donde se colocaron los mosaicos, como es el caso del que generó más conflicto, el de la Gitana, en el lateral del Palacio Episcopal, fueran un BIC”, apuntando que "nunca en la vida ha puesto nada en algo que viera que tiene pinta de monumento o en un edificio protegido".

Por su parte el director del CAC Málaga, Fernando Francés –institución de gestión privada, pero dependiente del Ayuntamiento– reconoció la invitación al artista galo para actuar en la capital, pero aclaró que el proyecto consistía en una exposición en el centro artístico de calle Alemania y en la instalación de mosaicos de marcianitos en edificios autorizados del Soho. Según el gestor cultural, nunca habló de actuar en el casco antiguo y se desligó de la intervención final al afirmar que no tuvo «noticia de lo que iba a pasar y cuando nos enteramos nos quedamos atónitos».

La jueza ha asumido en su sentencia las tesis de las defensas respectivas de Frank Anthony Slama, alias Invader y Fernando Francés que pidieron la absolución de sus representados al rechazar los daños en el patrimonio histórico. Ambos quedan libres de toda culpa , a pesar que los dos procesados se acusaron mutuamente de la 'invasión'.

La absolución supone una doble victoria para Invader: Mantener el secreto de su identidad y librarse de pagar el coste de los operarios del ayuntamiento de Málaga para limpiar y arrancar las baldosas.

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