REDACCIÓN. La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el pasado 17 de marzo, una ampliaciónn de la denominada Ley HEAR, que expira a finales del año 2026.
Esta renovación de la ley está destinada a facilitar la recuperación de obras de arte saqueadas por los nazis a los herederos de las víctimas, a pesar de las preocupaciones de algunos museos estadounidenses y partidos europeos de que va demasiado lejos al eliminar las defensas legales que los tribunales han utilizado para decidir reclamaciones anteriores.
El proyecto de ley prorrogaría la Ley HEAR de 2016 (en español, Recuperación de Arte Expropiado durante el Holocausto), cuya vigencia expiraría a finales del año 2026.
Dicha ley se diseñó para abordar los casos en que los museos habían bloqueado las reclamaciones invocando el plazo de prescripción. Otorgaba a los herederos de las víctimas del robo nazi un plazo adicional para presentar una reclamación, hasta seis años después de localizar o identificar una obra de arte robada.
Pero incluso después de la promulgación de la ley de 2016, los tribunales dictaminaron en ocasiones que el transcurso de tantas décadas había obstaculizado injustamente la capacidad de los actuales propietarios de obras de arte en disputa, incluidos los principales museos, para presentar alegaciones efectivas.
El nuevo proyecto de ley, aprobado por unanimidad en el Senado en diciembre, ayudaría a los reclamantes, en parte al eliminar dichas alegaciones basadas en el tiempo. Entre otras ampliaciones destacan:
El proyecto de ley ahora pasa al presidente Trump para su consideración. Un portavoz de la Casa Blanca declinó hacer comentarios.