Editorial

Banksy: Estirando el Chicle.

Lunes 04 de mayo de 2026
Yo no sé si estamos tontos, nos llaman tontos o se creen que somos tontos. Esta última opción puede que sea la que mas me encabrone.

El pasado 30 de abril aparecía en los medios la noticia de una escultura de Banksy en la plaza de Waterloo de Londres. El motivo da lo mismo. Lo que sea.

Hablo de una escultura con un pedestal. Según las fotos la base puede medir fácilmente los cuatro metros y la escultura es una figura humana de tamaño natural. Total casi seis metros de altura. Para más recochineo esta firmada en su base “Banksy”.

Supongo que alguno habrá estado en Londres y pasado por la plaza de Waterloo. En pleno, centro, lugar turístico donde los haya y concurrido día y noche. Por ponernos exquisitos es como la Puerta del Sol de Madrid o la Place Vendome de Paris.

Uno que es perro viejo, se va a la BBC y Channel 4 y ¡Oh sorpresa! También sale. Veo que en YOU TUBE ya hay cientos de videos. De momento descarto la IA y los titulares juegan a la sorpresa: ¡Aparece nueva estatua de Banksy en el centro de Londres!.

La estupidez que se nos supone es insultante al creer que no nos haremos las siguientes preguntas:
¿Hay imágenes de la plaza el 29 de abril?.
¿Nadie ha filmado su instalación?.
¿No hay imágenes de las cámaras de vigilancia de la plaza?.
¿De qué esta hecha? ¿Piedra y bronce o POREXPAN?.
¿Medidas de la estatua?.
¿De verdad la han colocado en el centro de Londres sin permisos municipales?.
¿Qué dice la policía de Londres que está en máxima alerta de seguridad?.
¿Será fija o se retirará?.
Si se queda ¿Se le pagará la escultura y cuanto?.

Los británicos siguen estirando el chicle de su icono pop de los últimos 20 años, después de que se supiera hace un par de meses oficialmente, que Banksy, es un señor que se llama Robin Gunningham, un diseñador de Bristol de pose ácrata y revolucionaria, y que se ha hecho millonario, y ya no es tan ácrata.

Pero ellos continúan con su fantasía: Las obras aparecen por arte de magia y Banksy es su Harry Potter malote. Robin dice que no es Banksy pero la policía de Nueva York si, y aunque no me caen bien yo me creo a la policía.

Días después la misma BBC reconocía que Gunninghan y sus chicos actuaron de manera coordinada, totalmente planificada y con tintes de comando del SAS, alabando sus maneras de guerra de guerrillas ¡El mito continua!.

Dicen que la policía les dejó poner la escultura y eso, si le debe escocer en su orgullo de terrible enfant: Descubrir que ya no se le considera ni una amenaza ni un vándalo, sino un Performer más.

Los sajones son más agradecidos que nosotros con los artistas y hay que reconocer que el grafitero o artista urbano o diseñador, les ha dado momentos de gloria y muchas visitas de fans y turistas, circunstancia que tal vez no le hará gracia a Gunningham al haberse convertido en un motor económico, elemento comercial y gentrificador. Show must go on!.

Quiero pensar que la escultura es un homenaje municipal a Banksy, en plan “Al que fue”, incluso un tributo o reconocimiento a su trayectoria, aunque eso suena a réquiem. Por otro lado Gunningham es de Bristol. Tal vez allí le pongan su nombre a una calle o a un polígono industrial. Ya se verá.

De cualquier modo, el asunto de la firma tiene gracia. Banksy no ha firmado nada en los últimos ocho años. Ahí, yo pienso que ese “Banksy” en el pedestal se trata del titulo de la escultura y no la firma.

De hecho la escultura representa a un tipo enarbolando una bandera que le cubre el rostro (o le ciega), es decir continua siendo anónimo, y el paso sobre al vacío, tal vez haga referencia al incierto futuro de Robin Gunningham como artista.

Allí les molan los grafitis y sus cuentos de hadas. Aquí preferimos los Ecce Homos.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas