¿Podría darse el caso de que definitivamente alguién del ayuntamiento la llevase a una chatarrería?. No sería la primera vez...
REDACCIÓN. El monumento a Teodoro Cuesta, que se encuentra en la plaza La Pasera de Mieres (Asturias), sigue mutilado desde hace cerca de dos años. A principios de agosto de 2024, la estatua sufrió un grave deterioro cuando unos ladrones despojaron a la musa de la poesía de la cadena que la sostenía, situada justo por encima del escritor y que coronaba la obra.
Una investigación efectiva, entre la Policía Nacional y la Policía Local, logró recuperar el objeto justo antes de que fuera desechado en una chatarrería en Lada (Langreo).
El Ayuntamiento recibió la cadena para su custodia, reparación y eventual colocación. Sin embargo, después de dos años, no hay información sobre el valioso adorno. El extravío ha sucedido tras el robo.
LA NUEVA ESPAÑA ha sido informada por el ayuntamiento de Mieres que, en la actualidad, el Consistorio desconoce la localización de la cadena que fue arrancada de la escultura. Esta declaración del consistorio refleja una vez más una falta de dejación municipal.
El robo ocurrió a principios de agosto de 2024 a plena luz del día. Dos individuos optaron por arrancar la cadena de metro y medio de longitud con forma de laurel que sostiene la figura alegórica sobre el monumento dedicado a Teodoro Cuesta, reconocido como uno de los grandes referentes de la poesía en asturiano. La escena dejó perplejos a numerosos viandantes, quienes incluso reprocharon la acción a los delincuentes. Entre los testigos se hallaba un agente de la Policía Nacional que se encontraba fuera de servicio.
De acuerdo con las investigaciones, mientras uno de los implicados permanecía en el suelo dando instrucciones, el otro se subía a la escultura para quitar la pieza metálica. A pesar de las advertencias de los testigos, los ladrones lograron hacerse con la cadena, planeando venderla como chatarra.
La identificación de los autores del robo se logró rápidamente gracias a la eficiente intervención de la Policía Local. A pesar de que la cadena no fue hallada de forma inmediata, las investigaciones llevaron eventualmente a una chatarrería. Posteriormente, la pieza fue entregada a las autoridades municipales para su restauración y reposición.