pecadosdelarte.com
La filtración de diesel habría afectado a varios acuíferos y aljibes de la zona, con impacto en el patrimonio subterráneo del casco histórico
La filtración de diesel habría afectado a varios acuíferos y aljibes de la zona, con impacto en el patrimonio subterráneo del casco histórico (Foto: © Yolanda Lancha)

ICOMOS denuncia contaminación «grave e irreversible» por diesel en los acuíferos del casco histórico de Toledo.

El origen de la filtración procedería de la calefacción del Arzobispado de Toledo, en la c/Trinidad, 5
El origen de la filtración procedería de la calefacción del Arzobispado de Toledo, en la c/Trinidad, 5 (Foto: redes)

Se detectó en 2019 y la incidencia ha sido gestionada internamente mediante licencias de "obra menor"...

martes 21 de abril de 2026, 10:00h

Se trata de una situación que se ha presentado entre dos particulares. Este asunto tiene su origen en 2019" declara el Ayuntamiento, argumentado que el caso se origina en legislaturas anteriores.

ICOMOS España, organismo que asesora a la UNESCO en cuestiones de patrimonio, ha criticado al Ayuntamiento de Toledo por su manejo de un caso de contaminación «grave e irreversible» en los acuíferos del casco histórico. Esta situación se debe a filtraciones de gasoil provenientes de sistemas de calefacción en edificios y el informe advierte que representa un riesgo para el patrimonio arqueológico de la ciudad.

Según un informe de la Comisión de Alertas sobre el Patrimonio e Informes (COPI), se advierte sobre daños que podrían ser irreversibles en el subsuelo histórico de Toledo, lo que ha reavivado un conflicto que se originó en 2019. La Tribuna de Toledo fue la primera en dar a conocer esta información, que también menciona una posible inacción administrativa prolongada.

La causa se encuentra en las filtraciones de gasoil que ocurren entre dos edificios del casco histórico.

El informe detalla que en un inmueble ubicado en la cuesta de Ciudad número 5, se detectó en 2019 un líquido denso de color marrón y con un fuerte olor en el pozo de un local, que posteriormente fue identificado como hidrocarburos.

El posible origen de la fuga, según investigaciones posteriores, se ubica en un edificio del Arzobispado de Toledo en la calle Trinidad número 12. En este lugar, se habría producido un derrame accidental en una válvula del depósito de combustible. Como resultado, varios acuíferos y aljibes de la zona habrían sido afectados, lo que impactó el patrimonio subterráneo del casco histórico.

El informe también señala que la configuración histórica del entorno habría contribuido a la propagación de la contaminación en el subsuelo, lo que ha causado daños en diversos inmuebles.

Críticas a la gestión y advertencia de ICOMOS.

ICOMOS ha señalado que la situación representa una degradación de los valores patrimoniales que están protegidos por la declaración de Toledo como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, y opina que el problema va más allá del ámbito local.

El informe también indica que durante años no se llevaron a cabo estudios adecuados sobre el impacto del vertido, ni se implementaron medidas correctivas efectivas, lo que habría contribuido a la continuidad del problema.

ICOMOS destaca que la contaminación afecta más allá de lo local, ya que representa «una degradación irreversible de los valores históricos y culturales que la comunidad internacional se comprometió a preservar». Además, el informe señala deficiencias en la gestión municipal, mencionando que la asistencia técnica ha sido gestionada internamente mediante licencias de obra menor, lo cual provoca una situación de «desamparo» del patrimonio y es considerado «legalmente inadecuada» e «irregular».

A partir de estos antecedentes, Icomos llega a la conclusión de que la fuga de gasoil representa una grave amenaza, cuya cuantificación es complicada, y que la filtración continúa, poniendo en riesgo la integridad de varias edificaciones. El informe señala que todos los indicios indican que el origen del vertido se encuentra en el inmueble del Arzobispado y denuncia la falta de medidas adoptadas a pesar de las advertencias anteriores, lo que podría considerarse una situación de «negligencia e inacción» por parte de las administraciones, siendo el Ayuntamiento de Toledo el responsable directo.

El Ayuntamiento ha declarado: “Es un conflicto entre particulares”.

El portavoz del Ayuntamiento de Toledo, Juanjo Alcalde, ha indicado que el Consistorio se enfrenta a una situación heredada desde 2019, la cual está relacionada con un conflicto entre particulares, en respuesta a estas críticas.

“Se trata de una situación que se ha presentado entre dos particulares. Este asunto tiene su origen en 2019, y el Ayuntamiento ha estado elaborando informes desde el área de Medio Ambiente. Sin embargo, es un conflicto que se remonta a hace siete años, y el Ayuntamiento estará vigilante al respecto”, ha explicado.

El actual equipo de gobierno, según ha señalado el alcalde, está recopilando información técnica para entender con exactitud la situación. Además, ha argumentado que el caso se origina en legislaturas anteriores.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios