Uno se siente como una Sibila de aquellas, que no terminarán en los frescos de una capilla catedralicia porque hoy ya no se construyen catedrales, sino monas de Pascua de la más pura tradición Barcerlonesa.
Hace ya unos días vaticine como evolucionaría esto del asunto de los robos y la reacción del ministerio.
Estábamos de vacaciones y ya se sabe que aquí las vacaciones de quien manda y cobra, son incompatibles e inalterables con las crisis y luego vienen los días de descompresión y adaptación de nuevo al puesto de trabajo: La vuelta al cole de toda la vida, vamos. Que si enseñar los selfies de las calderetas, las gracietas tomando pomadas y tirándose al agua en Cala Macarella, de como crece la niña y la de los amigos del cole (y del partido) que cada año están más viejos, aunque lustrosos. Pero ya llevamos más de 45 días (tempos estándar del Ejecutivo para responder a las crisis) desde el robo de Badajoz; 35 desde el de Albacete y 18 desde el de Villena, no se sabe que opina siquiera al respecto.
También vaticiné que si bien los franceses ya publicaron su Plan de Emergencias para Museos en julio , los nuestros serían incapaces si quiera de copiarlo o hacer un corta y pega por aquello de cubrir el expediente.
Una vez más me asomé a este oráculo y adelanté que la liguilla ”Pasando el marrón: Ahí lo llevas. Verano 2026”, había comenzado (de hecho comenzó en julio antes de irse de vacaciones). Las prisas y su mala memoria comenzaron con un primer pase: Solicitar la colaboración de la Brigada de Patrimonio Histórico teniendo en cuenta que ni el Gobierno no les aumenta el numero de efectivos y andan escasos de recursos y que las vacaciones también son un derecho del personal policial. En fin, una perdida de tiempo si tenemos en cuenta que el ministerio ya debería conocer gracias al programa de catalogación de piezas museográficas DOMUS y su ARCHIVO ALBALÁ de lo que hay en los museos. Es de suponer que los responsables también estaban de vacaciones o comprando tangas y bañadores en PRIMARK.
Como estas semanas estaba sembrado en mis capacidades adivinatorias, predije que reunirse con los responsables autonómicos y regionales de museos sin tener soluciones bajo el brazo, no era buena idea y que alguno hasta se encabronaría. Así el 10 de septiembre, sucedió lo esperado. Según decían los leguleyos de la Plaza del Rey en comunicado de prensa, la reunión «ha permitido generar un punto de encuentro para compartir información y buenas prácticas entre todas las instituciones, aportando más conocimiento y potenciando las redes de colaboración ante los robos de piezas de oro, plata y metales y piedras preciosas». Si alguien no conoce el lenguaje ministerial, eso significa: NADA. O si: comida, café copa y puro y volver a casa con cara de imbécil.
También profetice que hasta los zurdos del ramo se acogerían a la advocación divina "San Miguel Arcángel, sé nuestro amparo y guardián” y "Justo Juez, rey del cielo y de la tierra, cubre mi museo con tu sagrado manto; ciega los ojos de los ladrones y que tu luz me defienda de todo peligro" rogaba uno de Cataluña, dicen , yo no me lo creo, a menos que sea charnego.
Como tengo una agenda como dios manda, algunos me trasladaron su impresión personal: “!No sólo nos hace perder el tiempo, sino que pasa de nosotros como de la ca..!”, me confesó uno. ¡Es una desfachatez. Está intentando pasar la patata caliente con un par de hue…!”, apuntó otro “Es que ni siquiera ha intentado vendernos la moto !Qué vergüenza!.” Añadió un tercero. ¡Qué esperabais almas de cántaro!.
Alguno se preguntará si se hablaría de los robos en las iglesias que son titular semanal en la prensa regional. En otra de mis visiones, ya vaticiné que esto de las iglesias no es cosa de este mundo, y efectivamente desde el ministerio se circunscribió el problema al ámbito eclesiástico. Los curas son de natural comprensivos y de buen contentar, y aún se creen que «la ley de Patrimonio atribuye al Gobierno central el deber de garantizar la conservación del patrimonio histórico y de adoptar las medidas necesarias para facilitar la colaboración con los demás poderes públicos».
Dada la natural aversión trostkista hacia este Patrimonio Oscurantista (también conocido como Patrimonio Inmaterial) que se vayan preparando las 87 catedrales, los 287 museos de la Iglesia, 22.922 parroquias, 638 santuarios, 690 monasterios y 12.300 ermitas. En el mismo paquete reaccionario, retrogrado e inculto entran las 5.700 cofradías y hermandades.
Por mi parte les recomiendo que empiecen a solicitar al departamento de Recursos Humanos del Cielo que inicie una selección urgente de ángeles custodios, flamígeros e implacables. También podrían organizar Novenas 24-7-365 frente a las imágenes más vulnerables de robo.
Como sibila también pronostico que como mínimo hasta después del Festival de Cine de San Sebastián; el 2º Congreso Nacional de Archivos; el Día Internacional de las Bibliotecas, y ya nos ponemos en noviembre , continuaremos Sin Noticias de Gurb.