REDACCIÓN. ROMA SETTE informa que los Carabinieri del Comando de Protección del Patrimonio Cultural (TPC), han redescubierto en el mercado internacional de antigüedades una página iluminada del siglo XV que representa a la “Virgen con el Niño”, la cual fue robada de la Basílica de Santa María in Aracoeli en Roma durante la década de 1980.
La obra titulada “Virgen con el Niño” fue creada por Fra Antonio da Monza, un fraile franciscano conocido por su habilidad como iluminador de manuscritos, y que trabajó lo largo de las últimas décadas del siglo XV y en los primeros años del siglo XVI, trabajó tanto para la corte de Milán como para el papa Borgia, Alejandro VI.
De considerable relevancia histórica y artística, la obra, valorada en cerca de 250.000 €, había sido ofrecida para su venta en una plataforma de subastas en Londres. Posteriormente, investigaciones realizadas por los Carabinieri descubrieron que la obra se hallaba en la sede suiza de una casa de subastas, que accedió a devolverla de manera voluntaria. Así, la valiosa miniatura fue restituida a la Basílica de Santa María en Aracoeli.
Aún no han descubierto los detectives de la brigada policial encargada de robos de obras de arte en Italia,cómo ocurrió el robo que tuvo lugar hace aproximadamente 40 años, cuando un grupo de ladrones sustrajo un conjunto de páginas de un libro de coro del siglo XV, el cual estaba resguardado en un convento franciscano en Roma. Asimismo, desconocen la identidad de los responsables.
Investigadores informaron que un libro de coro del convento de Aracoeli fue despojado de una página a principios de la década de 1980, junto con un número indeterminado de otros libros y páginas. El hermano Luciano De Giusti, quien es el jefe provincial de la rama franciscana que ocupa el convento, comentó que en aquel entonces las medidas de seguridad eran bastante laxas, lo que podría haber permitido la desaparición de numerosas obras.
En 1987, varias páginas de un manuscrito que fueron localizadas en el Aracoeli fueron descubiertas por unos carabineros que patrullaban un mercadillo en una ciudad cercana a Milán, donde se ofrecían como material para la fabricación de pantallas de lámparas.
Según Alessandra Acconci, funcionaria de las autoridades artísticas estatales de Roma, los ladrones encuentran estas piezas especialmente atractivas debido a que pueden extraerse con facilidad de los libros, ser transportadas y, en el caso de imágenes bellamente decoradas como “La Virgen y el Niño”, venderse como si fueran pequeñas obras de arte.