REDACCIÓN. Según informa SWISSINFO, el pasado martes 18 de noviembre se perpetró un nuevo robo en un museo. Esta vez en el Museo Romano de Lausana-Vidy.
De nuevo se trata de un robo rápido y sin violencia. Dos individuos compraron sus entradas a las 16;45 y justo antes del cierre del museo redujeron al guardia de seguridad de 64 años, sin ningún problema. Ninguna otra persona, visitante o miembro del personal, estaba presente en el momento del incidente.
Las autoridades han informado que los ladrones forzaron la vitrina que contenía el Tesoro de la Maladière conocido como el Tesoro de Vidy, compuesto por 70 aureos de oro del imperio de Tiberio (14 al 37 d. C.). De momento no se han facilitado datos exactos.
Este tesoro fue descubierto en 1930 durante las exploraciones arqueológicas en el yacimiento de la antigua ciudad de Lousonna, muy próxima al museo. En su momento se consideró el segundo tesoro en importancia de estas monedas.
La variedad de monedas representada en el Tesoro de Vidy lo convierte en un recurso invaluable para el estudio de la vida monetaria y cultural del asentamiento romano en Suiza, cerca del lago Lemán.
En un cálculo aproximado del botín, ARCA, estima que el valor de las 70 piezas robadas podría ascender a 47.922 CHF (51.459 euros) de acuerdo con su valor como onza troy (14 onzas de oro en total).
Desde 2017 se está experimentando un aumento de robos de oro y joyas en los museos. Una tendencia impulsada por el valor intrínseco y la portabilidad del material.
A diferencia de la mayoría de los objetos de arte, que requieren un comprador dispuesto a traficar con bienes culturales identificables, los objetos de oro ofrecen a los ladrones un pago inmediato y anónimo: pueden fundirse y venderse como lingotes en bruto en cuestión de horas.
Esto convierte a las monedas antiguas y otros objetos de oro en objetivos especialmente atractivos, especialmente para grupos criminales oportunistas que ven el patrimonio cultural no por su importancia histórica, sino por su potencial de liquidación.