A estas alturas de la copla, fastidia ir de Pepito Grillo, pero es que ya se avisó. La huelga de galerías de arte para reclamar una rebaja del IVA estaba avocada al fracaso y escarnio.
De acuerdo que el IVA del arte lo subió el PP en 2012 del 8% al 21%. Les recuerdo que el país estaba a punto de ser intervenido con una deuda de 300.000.000.000 de euros y que el gobierno de Rajoy fue un gobierno de tecnócratas, es decir de Pepes Gotera y Otilio para reparar los daños anteriores. Por cierto que se vayan preparando los que sustituirán a Sánchez. Tuvo Rajoy a un Ministro de Hacienda, Montoro, que aplicó medidas fiscales cuasi soviéticas. Como ustedes saben fue soviético en todo, incluso creando leyes para favorecer a los colegas.
¿Y los progresistas no han remediado la situación en casi siete años de medidas sociales?.
Nuestro arte no es competitivo ni en España ni en Europa. En España se aplica el 21% en las transacciones de arte, mientras que en Francia lo rebajaron al 5,5%, al 5% en Italia, al 7% en Alemania y al 6% en Bélgica y Portugal.
Un aviso importante ya lo tuvimos con la Plaga (COVID-19), y ahí se demostró la importancia que los gobiernos civilizados, otorgan a la continuidad de la creación artística para mantener el acervo y evolución cultural del arte en su país y sus artistas para el presente y el futuro. Como ya supondrán, las galerías españolas todavía están esperando que les den ayudas para pagar los alquileres, la luz y los seguros cuando tuvieron que cerrar. Como los galeristas y empleados son autónomos, se siente…
Y hace unos días llegó la huelga de galeristas, que supongo que el más inteligente habrá aprovechado para irse de vacaciones, echar a sus empleados o reconvertir el espacio, si es propio, en una librería vinóteca. Nadie les ha hecho caso.
“Al otro lado solo hay silencio, ninguna comunicación, nadie nos ha contactado, nadie nos ha preguntado, cero llamadas”, lamentaba Idoia Fernández, la presidenta del Consorcio de Galerías de Arte Contemporáneo: Una preocupante muestra de la ingenuidad que puede llegar incluso a la burla.
La Fernández se siente especialmente dolida por la actitud del Ministro Urtasun, y ahí si que tengo que decirle que ¡No, que no cuela!, ¿Cómo le quieres echar la culpa a Urtasun?.
No saber que su mandato ha sido una constante en calentar y encabronar al sector museístico, tirar la piedra y esconder la mano o dejar las cosas a medias o porque no sabe como continuar o porque no recuerda porque lo empezó.
En sus ocurrencias vinculadas al ramo está claro que mezclar churras con merinas en cuestiones como inclusión, descolonización y memoria democrática en el arte y patrimonio, las promesas de rebajas fiscales (ARCO 2024), la IA generativa chunga y la ley de los artistas; las reformas y obras de mantenimiento básicas que no llegan en museos e instituciones, y al final, el chico ha colapsado.
Es lo que tienen los licenciados en Diplomáticas con nota de sobresaliente en la asignatura de Bocachanclas. No es el único...
Y ojito, que desde el ministerio ya avisaban: “Conocemos y compartimos la demanda del sector, con quien mantenemos un diálogo fluido (sic)”. Pero su actuación se ha limitado a “trasladar [la demanda] en más de una ocasión al Ministerio de Hacienda, que es el competente. Y ahí las puertas están cerradas a cal y canto a una rebaja impositiva: “Ahora mismo no se plantea esa opción. En este momento no es una prioridad del Gobierno bajar el IVA de las galerías y el mundo del arte en general”, afirmaban desde Hacienda, como no podía ser de otra manera.
En España hemos evolucionado burocráticamente del "vuelva usted mañana" al más moderno desde febrero de 1981, "ni está, ni se le espera".
Detrás de la afirmación se esgrimen motivos “presupuestarios” como único argumento. Yo me pregunto ¿Qué presupuestos, si no los hay desde 2023, ni los habrá de momento?.
Desde Hacienda quitan hierro a la huelga y creen que se está exagerando la polémica: “Es como todo. Todos los sectores quieren que les rebajen el IVA, desde las pescaderías hasta las peluquerías, y todas las reclamaciones son legítimas, por supuesto”. Supongo que a Idoia Fernández le habrán hecho puta gracia las comparaciones.
En otros medios ya aconsejé cual debía ser la verdadera medida de presión de las galerías de arte en España: Reventar ARCO 2026 con la INSUMISIÓN EXPOSITIVA. Ahí si que le escocería al ministerio y al Gobierno de España, y por su puesto a Hacienda, que sería la más perjudicada porque ni .I.V.A., ni facturas, ni datos de los compradores.
ARCO, la feria estatal de arte contemporáneo y que no es más, que un sucedáneo de tercera de las ferias europeas del ramo (y mejor no compararlas con las norteamericanas o asiáticas, para no llorar de vergüenza). A ARCO se vienen a comprar saldos como en FERIARTE o a artistas con subvención, que tampoco lo necesitan si ya les pagamos todos, digo yo.
Algún galerista me ha dicho, que "participar en ARCO es pasar por el tubo del ministerio y favorecer el evento artístico oficial, pagando además una fortuna por un stand de mierda. Es la cuota, para que la Tributaria no remueva los papeles y facturas de los participantes durante el año en curso". Yo por supuesto no me creo nada y todo a la vez, que en este país, vete tu a saber.
El galerista que participa en ARCO es muy libre de querer hacerse la foto con los reyes y el ministro, pero no deja de ser un cómplice, que forma parte de la tropa de las adoratrices culturales.
Alguno dirá que perderá dinero. No lo creo. Los artistas no subvencionados ya se están buscando galerías fuera de España desde hace años, y los marchantes saben que su mercado no es España.
Pero a las adoratrices culturales les falta dignidad. Si yo fuera galerista con un mínimo de pundonor corporativo y sectorial, me plantaba, dejándo el pabellón de IFEMA más vacío, que las estanterías de papel de váter en el súper durante el COVID.