REDACCIÓN. DIARIO DE PONTEVEDRA informa de la restitución de dos esculturas expoliadas del Monasterio de San Lourenzo de Carboeiro (Pontevedra) en los años 50, procedentes del Museo Marés de Barcelona, donde han estado durante 40 años sin conocer su procedencia ilegal.
Las esculturas románicas procedentes del pórtico de la iglesia del Monasterio de San Lourenzo de Carboeiro, fueron arrancadas del tímpano del templo románico y dadas por perdidas. Se trata de un Cristo en Majestad y un relieve con los símbolos de los evangelistas San Lucas (buey alado) y San Juan (águila), elementos habituales en los programas iconográficos románicos asociados a portadas y tímpanos y que fueron arrancados del monumento a mediados del siglo XX. Hay una tercera escultura que quedó dañada en el intento de expolio que no llegó a ser sustraída, aunque presenta daños del intento de arranque, lo que refuerza la hipótesis de un expolio incompleto del conjunto escultórico original.Todas ellas eran una parte esencial de la portada de la iglesia.
En 1957 , Manuel Chamoso Lamas, comisario de la Primera Zona de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, informaba al arquitecto Luis Menéndez Pidal de la desaparición de las piezas y detallaba las gestiones realizadas para intentar recuperarlas. Tras conocer el robo, el comisario Chamoso informó a la Comisaría General y a la autoridad gubernativa, desplazándose él mismo con inspectores de policía por toda la comarca de Silleda.
Las investigaciones se ampliaron después a Pontevedra y posteriorme a Barcelona, aya que se sabía que un anticuario catalan había pasado por Galicia en aquellas fechas. Se inspeccionaron anticuarios y almonedas. Incluso se planteó alertar a Aduanas y a los pasos fronterizos para impedir la salida de las esculturas al extranjero, difundiendo fotografías de las piezas, sin resultado.
Esas gestiones documentadas han sido considras como pruebas de que el robo fue conocido, denunciado y perseguido por las autoridades desde el primer momento, desmontando cualquier duda sobre la ilegalidad del traslado. Igualmente, la existencia de pruebas archivísticas permitió acreditar el expolio y abrir una vía de entendimiento entre instituciones para resolver la devolución sin recurrir a los tribunales.
Del mercado del arte a una colección museística.
Las piezas reaparecieron a finales de los años setenta en Barcelona, en la colección de Ferdinand Birk Crecelius, un empresario de ascendencia alemana. En 1980, Frederic Marès, escritor y fundador del museo homónimo, las adquirió sin conocer su origen ilícito.
Las esculturas pasaron a la colección del Museo Frederic Marès de Barcelona, institución de titularidad municipal especializada en escultura histórica. En el momento de su adquisición, el museo no disponía de información que acreditase el origen ilícito de las piezas.
Durante años, las esculturas formaron parte de la colección del museo y llegaron incluso a ser cedidas temporalmente para exposiciones celebradas en Galicia, sin que entonces se hubiera podido acreditar su procedencia exacta.
El Monasterio de Carboeiro, una referencia del románico gallego.
El Monasterio de San Lourenzo de Carboeiro es un antiguo monasterio benedictino cuyos orígenes se remontan al siglo X, aunque la iglesia conservada en la actualidad corresponde en su mayor parte al siglo XII.
Con la Desamortización de Mendizábal en 1835, los monjes abandonaron Carboeiro y sus bienes fueron vendidos, al mismo tiempo que la iglesia quedó cerrada para el culto, comenzando el expolio de todo lo que allí había, sin respetar, columnas, capiteles, tímpanos, rosetones, tejados y todo lo que fuera transportable en carros para venderlo por el país.
Declarado Monumento Nacional en 1931, el edificio destaca por su planta basilical de tres naves, su integración paisajística y la calidad de su ornamentación escultórica.
Desde 1974 se han realizado obras de limpieza, consolidación y restauración. En el verano de 2006 se inician las visitas a pesar de las obras. En la actualidad está abierto al público y la restauración llevada a cabo nos acerca a la grandiosidad y magnificencia de este monasterio.