REDACCIÓN. En una reciente operación de ciber patrullaje realizada por Agentes del Grupo de Patrimonio de la Policía adscrita a la Generalitat Valenciana se detectó un anuncio describía la venta de un “importante manuscrito del Gremio de la Seda” valorado en 71.900 euros. Precisamente, la mención Gremio de la Seda llamó la atención de los investigadores.
Identificado como una copia del siglo XVII de las ordenanzas del Gremi de Velluters firmadas en 1479 por Fernando el Católico, y perteneciente al histórico Colegio del Arte Mayor de la Seda de Valencia, los responsables del archivo confirmaron que el libro figuraba en su inventario en 1907, pero ya no aparecía en el de 1909. Nunca fue vendido ni cedido oficialmente, lo que apunta a una sustracción ocurrida en ese breve intervalo.
El manuscrito es una pieza de gran valor histórico. Se trata de un libro de vitela verde, encuadernado en terciopelo con apliques de bronce, que recoge tanto las ordenanzas de 1479 como los capítulos posteriores vinculados a la Cofradía de San Jerónimo, fundada en 1483. Con la firma de Fernando el Católico. El “Gremi de Velluters” se aprobó el 16 de febrero de 1479 y en 1686, el gremio fue elevado a Colegio del Arte Mayor de la Seda por medio del título que les otorgó el rey Carlos II.
Su paradero fue desconocido durante mucho tiempo. El actual propietario declaró que el documento había sido adquirido por su padre en los años setenta, sin conocer su procedencia.Aunque se ha confirmado el origen ilícito de la salida del manuscrito del archivo, la legislación reconoce la posesión adquisitiva al actual propietario, al haber guardado el objeto durante décadas. Incluso en 1992 fue microfilmado por un servicio nacional de conservación, aunque sin que ello implicara su inclusión en registros oficiales del patrimonio protegido.
No obstante, el documento será inscrito en el Censo de Patrimonio Documental Valenciano y en el Inventario General de Patrimonio Cultural Valenciano. Esto implica estrictas obligaciones de conservación, limitaciones a su venta y restricciones a su exportación. Como medida adicional, el propietario ha aceptado su depósito temporal en el Archivo del Reino de Valencia, donde será estudiado y conservado.