REDACCIÓN. Según informa JORNAL DO CENTRO un mayordomo portugués de 70 años está siendo investigado por Policía Judicial Portuguesa por posesión de 278 obras de arte más una colección de objetos arqueológicos que pertenecieron a su Señor, un coleccionista norteamericano fallecido en 2024 y residente en Penalva do Castelo.
La investigación se inició cuando varios museos portugueses denunciaron la oferta de venta del sirviente de varias obras de arte y cuya procedencia no estaba debidamente avalada.
Entre los objetos incautados se identificaron obras artísticas presuntamente realizadas por 27 artistas diferentes, entre ellos Pablo Picasso, Joan Miró, David Hockney, Albrecht Dürer, Pierre Bonnard y Juan Downey. Estas incluían pinturas , litografías, serigrafías, esculturas y objetos de origen arqueológico, algunos de ellos con una antigüedad que podría remontarse a la Prehistoria o a épocas como la grecorromana. Parte de las piezas procederían de regiones como Persia, Oriente Próximo, África, China o América.
“La casa era un museo magnífico. No había ni un solo metro cuadrado de pared que no estuviera debidamente adornado con belleza y arte”, señaló, refiriéndose a ella como “un patrimonio cultural muy rico” ha declarado el inspector encargado de la investigación.
La Policía Judicial se enfrenta ahora a una compleja investigación: En primer lugar el propietario no era un coleccionista reconocido en el mercado, por lo que incluso se duda de la procedencia legal de algunas de las piezas, especialmente las de origen arqueológico.
Por otro lado se deben peritar la obras incautadas para verificar su autenticidad y posterior valoración que en un principio se considera millonaria.
El registro e incautación se ha realizado en la vivienda del mayordomo y varias galerias de arte.
El mayordomo sin antecedentes policiales y tras el fallecimiento de su señor se consideró el legítimo heredero de las obras de arte y supuestamente intentó venderlas y ahora se enfrenta una acusación de posibles delitos de abuso de confianza y blanqueo de capitales.
Es de suponer que la noticia ha supuesto una profunda conmoción entre el colectivo del servicio doméstico portugués.