El libro revela como Howard Carter expolió y comerció piezas saqueadas de la tumba de Tutankamon.
Carter consiguió extraer de la tumba KV62 alrededor de 5.000 objetos entre joyas, armas, mobiliario, vajillas, sarcófagos y objetos ornamentales y ceremoniales de todo tipo. Algunas aparecieron en el mercado y diversos museos del mundo.
El expolio de libros es especialmente inhumano y represor ya que no persigue únicamente el beneficio económico, sino la anulación cultural del pueblo saqueado.
Se calcula que todavía hay más de 200.000 libros saqueados durante el expolio nazi que o bien se destruyeron o bien se dispersaron por bibliotecas y museos de todo el mundo.