REDACCIÓN. Según informa
IZVESTIA, El
Museo Estatal del Hermitage demanda 847.000 rublos a un visitante, que el pasado marzo
violó la prohibición y se sentó en el trono del Maestro de la Orden de Malta (siglo XVIII), perteneciente al emperador
Pablo I. Así lo anunció el pasado 10 de diciembre la jefa del servicio de prensa de los tribunales de la ciudad.
El condenado, un tal Alexaner Dobryshev, infringió las normas del museo al cruzar la barrera de cuerda y sentarse en el trono para tomarse un selfi, por lo que un guardia de seguridad le reprendió.
Se especifica que a pesar de las advertencias del conserje, este se subió violentamente al escabel, lo que causó daños a la pieza. Por lo tanto, debido a las acciones de Drobyshev, el asiento del trono se deformó y las telas de terciopelo del asiento y del escabel se rasgaron y agrietaron. Al mismo tiempo, Drobyshev no respondió a la demanda presentada antes del juicio.
«Como resultado de los actos de Alexandr Dobryshev, la pieza sufrió los siguientes daños: deformación del asiento del trono, desgarro de la tela de terciopelo del asiento y grietas en la tela de terciopelo del reposapiés. El coste de la restauración de las piezas es de 825.813 rublos y 59 kopeks (más de 8.000 euros) , que el Hermitage pide a Drobyshev, además de una multa de 21.516 rublos (279 dólares)", explicó la jefa de prensa en su canal de Telegram.
El trono, del Gran Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén, se construyó entre los años 1799 y 1800 y pertenecía al emperador Pablo I, quien tomó la orden bajo su protección tras la toma de Malta por los franceses en otoño de 1798. El objeto ingresó en la colección del museo en 1946.
La audiencia preliminar del caso tendrá lugar el próximo 26 de enero, mientras que el incidente ocurrió en marzo de este año.