REDACCIÓN. En la plaza del Ayuntamiento de Navardún (Zaragoza), en la fachada de un domicilio particular, se emplean como simples maceteros cinco capiteles procedentes del Castillo de Navardún (BIC).
Así lo informa La Lista Roja del Patrimonio Español, que los incluido recientemente en su apartado aragonés, ya que en primer lugar se trata de un BIC que está en evidente peligro de deterioro. Por lo visto y según testimonio de los vecinos, los capiteles fueron trasladados a mediados de los años 50 del XX .
Desde entonces han permanecido expuestas a la intemperie utilizados de forma inadecuada como bases para grandes y pesadas macetas, carentes de platos recolectores, de modo que el riego incide directamente sobre la piedra. Esta situación, unida a la exposición constante a los agentes atmosféricos, ha favorecido notablemente su deterioro.
El estado de conservación, dice Hispania Nostra, es muy deficiente. “El más deteriorado se encuentra en la esquina suroeste de la fachada de la vivienda donde se hallan dispuestos, afectado gravemente por la erosión y por su proximidad a una bajante de aguas pluviales, lo que impide incluso identificar con precisión su decoración original”.
Los daños se deben básicamente a que la piedra arenisca, porosa, es especialmente vulnerable a la humedad y a su secado, y a los cambios térmicos que favorecen la aparición de fracturas y aceleran la desintegración.
Los capiteles, tallados en piedra arenisca, tienen una calidad escultórica notable. Presentan decoración vegetal inspirada en los modelos corintios clásicos, “con hojas de acanto estilizadas que denotan un conocimiento técnico y artístico apreciable, además de una clara intención ornamental. Su origen en un contexto señorial como el castillo de Navardún refuerza su carácter monumental”.
El castillo de Navardún forma parte de un complejo sistema defensivo medieval que protegía los accesos a los valles de los ríos Aragón y Onsella, zona fronteriza entre los antiguos reinos de Navarra y Aragón. Esta línea defensiva incluía otras fortalezas como las de Uncastillo, Sibirana, Luesia, Roita, Sos y Biel.
Aunque se tiene constancia documental de la existencia de una fortificación en 1198, la estructura actual corresponde a un modelo de donjón de los siglos XIII y XIV.
La propiedad del torreón corresponde actualmente a la Diputación Provincial de Zaragoza, que lo adquirió en 1986. Tras una restauración integral, el inmueble alberga en la actualidad el centro de interpretación «Navarra y Aragón. Reinos de Frontera», funcionando como punto de información turística.