El robo del museo Municipal Arqueológico de Villena es un aviso, bueno de hecho es el tercero. En abril el robo al Museo Provincial de Badajoz y en julio en el Museo Municipal de Albacete. Habrá que ir preguntándose cuantos de los más de 1.500 museos, museitos, casas museo, museos arzobispales de España pueden ser de interés para los chorizos.
Escribo esto a medida que se suceden los últimos robos museísticos que casualmente se ha producido el mismo día, 27 de agosto en Villena y Viena, y sin saber que sucederá mañana, ni donde.
En Pecados del Arte ya empezamos a menejar dos acrónimos para ello: Robo Express de Joyas Historicas y Patrimoniales (REJH) y Robos Express de Bienes Patrimoniales (REBP) que también se han dado este verano en Messina o el Museo de Bonn .
Obviamente la preocupación son los museos españoles en una crisis que es global, ya que los museos europeos tienen el mismo riesgo, y tampoco han logrado solucionar el problema de momento.
Más allá de que este último robo sigue un patrón definido hace unos días por EUROPOL en cuanto a las nuevas tendencias en el robo a museos (robo express, bandas profesionales de Free Lances del crímen y botines de metales preciosos), no queda más que preguntarnos cual puede ser el siguiente robo de museo para desvalijar la historia, al menos en España.
Parece ser que en España, “Cultura”, (asi en genérico), la Dirección General de Patrimonio Cultural y Bellas Artes , después del robo en Badajoz, solicitó en julio a la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía Nacional su colaboración para tratar de prevenir casos similares en museos dependientes tanto del ministerio como de las autonomías que contasen en su exposición permanente o en sus depósitos con un número significativo de objetos realizados en oro, plata u otros metales o piedras preciosas susceptibles de despertar interés. ¿El Grupo de Patrimonio Histórico de la Guardia Civil queda al margen?.
Surgen lógicamente más preguntas y que obviamente se plantean desde el sentido común más elemental, alejandose de cuestiones tan candentes como la obsesión localista de los concejales y consejeros de cultura por tener su museíto. Esta simple consideración hará que los políticos empleen el manido “Es mucho más complejo” para no dar respuesta a conceptos que parece que no entienden y no son tan complejos como ponerse a ello. Los Concejales y Consejeros de Cultura son como el amigo Smigol (“mi tesoro...”), irracionalmente codiciosos hasta el patetismo, espoleados por un principio politico más que práctico y que reabre el debate de donde deben custodiarse las piezas (en este caso joyas).
Cabe preguntarse que hacía el segundo tesoro áureo más importante de Europa de la edad de Bronce en Villena. Vaya por delante que no tengo nada contra los museos municipales, es más, los considero fundamentales para que el ciudadano entienda que es esto del Patrimonio Historico Cultural, pero arriesgar una colección de esta categoria hasta su perdida se demuestra que ha sido una temeridad. Expertos y cientificos se preguntan lo mismo. Los políticos de momento se reservan la opinión, no sea que cabreen a los socios.
Esta cuestión abre a su vez otra más peliaguda. La mayoria de nuestros museos provinciales, locales, casas museo, museos religiosos y eclesiásticos están ubicados en edificios historicos de gran significación patrimonial para el lugar, pero antiguos y en algunos casos vetustos. Algunos se han remodelado en terminos de habitabilidad (factores expositivos y de visita) pero cabría preguntarse la cuestión de la seguridad y que está claro: no se soluciona contratando a empresas de seguridad y poniendo cámaras.
Teniendo en cuenta que los Robos Express de Joyas Históricas y Patrimoniales (REJH) se están perpetrando en España hasta ahora, con una media de tiempo no superior a los 5 minutos.
Veamos cual puede ser un ejemplo de actuación. Según me cuenta un empleado de una empresa de seguridad consultado que obviamente quiere mantener su anonimato, la central de la empresa de seguridad recibe la alarma y revisa cámaras siempre que estén bien situadas, y evalúa el riesgo es decir si ha sido una falsa alarma o realmente han entrado (10 minutos mínimo). Avisa a la policía local y ésta acude presta al lugar (otros diez minutos minimo, según como esté el tráfico o si hay dotaciones disponibles) sin saber a que se enfrentan, es decir, si algún gracioso ha entrado por el ventanuco del lavabo o si se está robando, y en este caso cual es el nivel de riesgo.
En el caso de Villena, la sala estaba custodiada con sensores de movimiento, térmicos, sísmicos y una cámara acorazada de 75 metros cúbicos, con paredes recubiertas por una lámina de acero de 10 milímetros, con doble plancha en suelo y techo y doble cristal de seguridad en la vitrina. Además, la estancia cuenta con cámaras de vigilancia conectadas 24 horas siete días de la semana pero no con personal de seguridad permanente. Aún y así, a los ladrones les bastaron 4 minutos. Este empeado anónimo me garantiza que a menos que haya dentro del museo un vigilante armado y que haga frente a los ladrones, el asunto no tiene solución, “es el protocolo” asegura. “Pero si quieren robar, roban, te lo aseguro”, sentencia.
Por otro lado supongo que los servicios PREMIUM de seguridad contratados por el ayuntamiento de Villena , tal vez quedaron en BASIC, ya que en 2026 se rebajaron de 10.000€ anuales a 3.000€...
Cabe preguntarse si el estudio solicitado por el “ente” Cultura a los Cuerpos de Seguridad es una novedad o si no se les había ocurrido antes. Circunstancia que de nuevo pondría en el lugar de incompetencia a Dirección General de Patrimonio Cultural, de ahora y de los de antes.
La otra posibilidad remota, pero que hay que pensar en ello, es que si no había dicho informe, tal vez sería por un temor paranóico y evitar que caiga en manos de los malos, como las cartas arqueologicas, lo que implicaría un problema mayor llamado desconfianza en tu equipo (muy feo), y en el peor de los casos, divulgación de esta información o complicidad, que es igualmente feo, pero más rentable. Adelanto que puestos a planificar un robo, toda información es buena.
Como se entenderá en este análisis entran en juego Consejerías de Cultura autonómicas, Diputaciones y ayuntamientos y la cosa puede ser cuanto menos engorrosa, ya que alguna de estas administraciones no son especialmente permeables a que el Estado se meta en sus competencias (“¿Qué me vas a decir tú, como gestiono mis museos?”). Por otro lado la burocracia museística, no es especialmente ágil. Ni aqui ni en Francia, y revisar sus apartados de seguridad , tal vez no les haga demasiada gracia, ya que en muchas ocasiones (según me dice mi informador) se ha hecho un “corta y pega” de otras propuestas que nada tienen que ver con sus carácteristicas, y el Ministerio, la Consejería, la Diputación y la Concejalia las han dado por buenas.
Vaya por delante que Francia, y después del verano que han tenido (robo en 4 museos) han puesto en marcha un programa de emergencia nacional de seguridad para sus 3.000 museos.
Hace unos días leía las declaraciones de un teniente coronel ,Silvio Mele de los Carabineri (TPC), con motivo del robo de cuatro paneles de Antonello de Messina en el Museo de Messina durante la procesión del 15 de agosto. Como militar apunta a la necesidad de crear un Procedimiento Operativo, similar a un protocolo de emergencias de Protección Civil y ello implicaría desde coordinación especializada a simulacros, pasando porque obviamente el respondsable de seguridad tenga ciertos conocimientos de arte y centre la vigilancia en los objetos más valiosos (economicamente) y no tapices, con todos mis respetos a los tapices.
La pregunta del millón
No hay que preguntarse cual será el proximo museo. Mañana o pasado lo veremos. Las cuestiones son qué, como y cuando y tener cierta seguridad que un robo similar a de Villena, no sea tan bochornoso y habitual.
¿Cómo se reforzará la seguridad de los museos sensibles a ser atracados?; ¿Quién se encargará de ello?; ¿Se tomarán medidas preventivas como trasladar las piezas valiosas a otros museos o cajas de seguridad de bancos hasta garantizar estas reformas?; ¿Hay dinero para ello?; ¿Se preveen reformas severas y específicas del Código Penal para estos delitos?.
Durante la remodelación del museo municipal de Villena de 2019 al 2022 se expusieron exquisitas réplicas y parece que nadie se dió cuenta y hasta a los villeneros les pareció bien. Exhibir replicas y proteger el tesoro en un museo más potente o en un banco, podría evitar la impotencia, la perdida definitiva y el dolor de un robo. Y seguro que patrocinadores locales que financien la réplicas, los hay. Mecenazgo lo llaman en otros países que se miran menos el ombligo de los localismos.
El asunto de los dineros para reformar y reforzar los museos parece lo más delicado. El dinero de “Cultura” parece estár destinado a subvenciones a dedo y creación de Direcciones Generales. Es de suponer que el diseño de un Plan de Emergencias especifico sobre esta cuestión puede eternizarse.
En este país, robar sale barato a los chorizos. Eso si, tenemos una de las leyes de Patrimonio más estrictas de Europa, aunque nuestro Código Penal ni siquiera penaliza la falsificación de arte, y si hablamos de robo de valor incalculable, todavía se intenta cuantificar si es hurto o robo. Ni siquiera hay tribunales especializados contra estos delitos.
Quedan los planes B, C y D
“Virgencita, virgencita que me quede como estoy, y que no me toque a mi”. Esta parece ser la fómula que emplean hasta los Concejales y Consejeros más ateos, y con la que se enfrentarían al asunto de los robos en sus museos.
“Llorar por la leche derramada” suele ser también un metodo socorrido, aunque al ciudadano le suena a cuento chino y agradece que al menos, no hayan habido desgracias personales.
Aunque el mejor es el debate conocido como “Pasar la patata caliente” y preguntarse eternamente si la responsabilidad es cosa de la Consejería de Cultura, que si de la Diputación, que si del Ministerio, que si de la empresa de seguridad, si la policía local o la brigada judicial. Y como los responsables ni sienten ni padecen, y menos se destituyen o dimiten, el asunto se diluye.
Pero sobre todo que no le pillen a usted mientras se roba. Ahora los chorizos de museos, además son violentos y no dudan en emplear el minimo esfuerzo para sacar el máximo rendimiento como en el museo de Drents. Bomba incluida.
Si en el museo hay oro, tarde o temprano pegaran el palo. Y no es Alarmismo Social. Lo dice EUROPOL.