pecadosdelarte.com

JORGE LLOPIS

¿A quién sorprende que una de las 351 piezas de Robin Symes, sea falsa?

La falsificación de antigüedades es inherente al tráfico ilícito

lunes 05 de junio de 2023, 11:57h

El tráfico ilícito de antigüedades y arqueología es una realidad desde hace más de 2.000 años. Los primeros grandes traficantes fueron los fenicios, aquellos herederos de los Pueblos del Mar desde Tiro, ya engañaron a los griegos con supuestas antigüedades egipcias y posteriormente y viendo lo rentable del negocio, continuaron en Roma vendiendo falsificaciones supuestamente helénicas.

En el tráfico Ilícito, por ser precisamente ilegal, sería absurdo pensar que todo es original. De hecho, este era el principio básico del robo de pintura hasta bien entrado el siglo XX: Robar el original y hacer tres o cuatro copias para rentabilizar el robo, sobre todo sabiendo que por una pieza robada se pagaba mucho menos (un tercio, según expertos) que el original.

Precisamente la falsificación de antigüedades arqueológicas, no sólo egipcias, griegas y romanas, como las mesoamericanas y precolombinas han sido una constante. Había que mantener y satisfacer la avidez de los coleccionistas.

La noticia que una de las 351 antigüedades griegas recuperadas al traficante Robin Symes sea una falsificación, me parece una broma ¡¿Sólo una?!.

La queja proviene del sagaz Christos Tsirogiannis, y la dirige a la ministra de cultura griega y arqueóloga Lina Mendoni. Más allá de sus discrepancias políticas o ideológicas con su gobierno, seguramente por su fiasco con los mármoles del Partenón (entre otros), me parece sinceramente un poco ingenua.

También puede que se haya molestado por el tono triunfalista del gobierno griego por esta recuperación, vete tu a saber.La respuesta del gobierno parece como poco, un poco más apropiada: "Primero la recuperamos y después se investiga, pero de momento la tenemos. Original o falsa". Teniendo en cuenta, que es lo único que de momento, los griegos han conseguido recuperar de los ingleses, me parece hasta acertado.

Hace poco se habló de la Cratera de Eufronio. Un extraño caso de una pieza que "oficialmente procedía" de un expolio de 1971 y se reclamó en 2008 por Italia como tal, pero que resultó ser una falsificación de 1900.

Tenemos mala "memoria tecnológica" como ya he escrito alguna vez. La tecnología y ciencia pericial en la detección de falsificaciones es reciente, muy reciente. Aproximadamente y con cierto éxito, hablamos de principios de la década del 2000.

Hasta entonces era únicamente el criterio y catálogos de académicos y expertos los que daban validez o no, a las piezas halladas, buscadas o recuperadas. Son y eran humanos y por "no hacer sangre", diré que también se equivocan y equivocaban cuando no, incluso a veces participaban en el engaño.

Lo de las falsificaciones es de puro y elemental sentido común en esto del tráfico ilícito de las antigüedades y de manera descarnada con las arqueológicas. Téngase en cuenta simplemente cuatro circunstancias elementales:

En primer lugar. El tráfico ilícito de antigüedades se acompañan de documentos de originalidad y procedencia legal, que por supuesto son falsos ¿Por qué sólo falsificar documentos?.

Segundo. Hay que ser un verdadero experto en las tipologías de los objetos, en sus estilos decorativos, motivos y colores y por su puesto en su origen ¿Qué hace un vendedor italiano vendiendo una cratera griega de figuras negras (siglo III a.C) de un yacimiento de la Magna Grecia, digamos la Apulia, cuando el asentamiento griego es del siglo VII a.C?. ¿Vas a debatir de arte clásico con alguien que te proporciona una pieza que sabes que viene del expolio?.

Tercero. Vinculado con lo anterior. Normalmente si este tipo de piezas y mercado proceden del igualmente ilícito expolio, por tanto, quien las compra sabe o sospecha de su oscura procedencia ilegal. ¿Irá a la policía a denunciar que le han vendido una pieza expoliada falsa?.

Para finalizar y sólo en cuestiones de objetos de arcilla ¿Cómo es posible que aparezcan tantas y tan bien conservadas después de más de 2.400 años?. De estatuas mejor ni hablar. Sólo se hacían por encargo y eran contadísimas. El desbarajuste vino con la egolatría romana.De nuevo, reclamaría más sentido común y menos fantasías literarias y fílmicas.

En las últimas restituciones exigidas por Méjico, la esposa descerebrada del populista López Obrador, exigía incluso que se devolvieran las falsificaciones precolombinas, supuestamente procedentes del antiguo Virreinato de Nueva España. Está claro que esta señora no sabe primero hay que saber si las piezas reclamadas son reales y no falsas y que en segundo lugar, que las falsificaciones se deben destruir en origen una vez intervenidas. Es un privilegio de las policías que las intervienen, para evitar que se vuelvan a poner en circulación, circunstancia que en Méjico no sería la primera vez.

Posiblemente quien tuvo claro que no le iban a dar gato por liebre fue Paul Getty. El magnate del petróleo y abuelo de la ecocretina Aileen Getty, financiadora del grupúsculo JUST STOP OIL de reciente y nefasto recuerdo para el mundo del arte. Paul Getty financió directamente el expolio y saqueo de yacimientos en Italia y Grecia para incrementar las colecciones de su museo. ¿Qué mejor garantia?.

Otro factor que no hay que olvidar es la cadena del expolio y tráfico ilícito. El vendedor le "pasa el pedido" de lo que se busca al distribuidor, que a su vez tiene proveedor y si éste es bueno, tendrá quien expoliará: Las mafias italianas de Tombaroli, lo que queda del Pol Pot, los huaqueros, los terroristas de ISIS o AL QAEDA o quien esté en la zona, encargándose del expolio a "pie de obra". Al comprador final que le llegue la pieza a su colección es lo único que le importa y por supuesto, no quiere saber quíen o como lo han hecho posible.

El vendedor ha de ser un verdadero experto, como lo fue ROBERT HETCH cuyo prestigio no ponía en duda lo que vendía fuese original o falso, ¿Pero Robin Symes?. Habrá primero que averiguar que había en ese fondo de comercio de más de 17.000 objetos y piezas que manejaban Symes y su socio y amante Christo Michailidis.

Sinceramente, una sola pieza falsa en ese botín me parecería poco, muy poco.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios