pecadosdelarte.com

¿Qué problema hay con las réplicas museísticas?

sábado 03 de octubre de 2026, 10:00h
Actualizado el: 03/10/2026 12:53h

La cuestión de los robos en los museos continúa planeando como el buitre leonado. Por parte del ministerio no se ofrecen soluciones, solo recomendaciones.

 

El caso es que tampoco hay tantos museos en España que expongan al público colecciones tan valiosas económicamente como las robadas desde abril y que sean apetecibles para el “nuevo” ladrón de museos. Es decir: oro en cantidades rentables para perpetrar un robo. Aunque siempre surge la pregunta ¿Cuándo es rentable o no robar?.

 

Aunque está claro que la actividad criminal continuará, no se sabe ni cual ni donde será.

 

El Museu de Mallorca ha retirado de exposición la colección de monedas almohades y El Museo de Cuenca, el Tesoro de Mangana. ¿Cuántos más?. De momento la primera medida de emergencia ha sido retirar de exposición lo codiciado, reconociendo que no se puede proteger de manera extraordinaria como parece que va a ser necesario. Es una medida honesta y cabal.

 

Luego está la cuestión de las piezas únicas y singulares que distinguen estas colecciones. Según se está viendo la nueva tendencia criminal las alejaría el foco, pero la vulnerabilidad de los espacios continúa. ¿No las podrían convertir igualmente en atractivas?. Considerar que su catalogación es una protección suficiente para evitar su venta, no debería ser óbice para no olvidar que igualmente pueden haber compradores potencialmente interesados en el mercado negro.

 

Surge una opción para minimizar el riesgo de robos: La réplicas de piezas y custodiar los originales. Villena a recuperado las réplicas de su tesoro que ya expuso en el Museo de Arqueología Nacional en 1981 que fueron réplicas de alta calidad realizadas en latón y chapadas en oro. De hecho se encargaron dos juegos. Uno para el MAN en 1981 y otro para el propio museo mientras se renovaba y que fueron expuestas de 2022 a 2024. ¿Pasó algo? Nada. El visitante pudo ver las piezas igualmente.

 

¿Dónde se custodian los originales sin que salgan de la Comunidad?. Las soluciones son varias: desde cajas de seguridad en bancos hasta la construcción de un depósito en el mismo museo.

 

Tal vez ahí está lo delicado para no despertar onanismos mentales y recurrir a Walter Benjamin con majaderías como que el valor del museo radica en la autenticidad material, y si solo hay copias, el edificio pierde su razón de ser y se convierte en un contenedor vacío o la ”Pérdida del "aura" u emoción del visitante al saber que no es real, lo que puede mermar las visitas. Podemos seguir hasta mañana. También puede que el Museo de Villena haya tenido mas visitas en los pocos días después de la reposición por el morbo de ver el escenario del crimen , que todas las visitas de un año…

 

Lo que es evidente es que sustituir las piezas valiosas por réplicas de calidad y comunicarlo al visitante, es perentorio para los museos más vulnerables y evitar robos que cada vez son más violentos, con o sin público.

 

 

Vamos llegando a la pregunta del millón ¿Quién paga la fiesta?. Las réplicas no son baratas ni deben serlo. Tienen el objetivo de mostrar la pieza original tal cual es para poder estudiarse y contemplarse, pero sobre todo evitar riesgos con la original, ya sea por su fragilidad (caso de la Dama de Elche) o por su valor (el tesoro robado), y que debería poner encima de la mesa una cuestión totalmente alejada de la política y sensiblerías identitarias y que las administraciones locales y autonómicas deben preguntarse honestamente: “¿Está nuestro museo en condiciones de garantizar la integridad de las piezas originales?”.

 

No se plantea trasladar las piezas a otros espacios seguros (pocos) que implicaría la demonizada “centralización”. Villena por ejemplo, tuvo durante décadas una cámara protegida. Probablemente estos casos se puedan emplear con objetos realizados con materiales más “resistentes” y los objetos más frágiles, llámese cerámica, terracota o pintura, necesiten un depósito adecuado.

 

La creación de réplicas también tienen una aplicación directa: potenciar el trabajo de profesionales: talleres de restauración, artesanos, empresas especializadas, historiadores del arte asesorando, en fin. Lo que se dice crear empleo o potenciar a nuestros profesionales.

 

Está claro que el ministerio sólo puede cuidar de lo suyo (16 museos) y “recomendar soluciones”, pero los museos de turno no tienen un euro, las concejalías y consejerías de marras tienen que discutir los presupuestos y decidir antes quien hace el cartel de las fiestas o si ese año, el Perrotón tendrá cobertura mediática o si el mercado medieval tiene que ser del siglo VIII o si nos quedamos en el siglo XI…

 

Probablemente las medidas de protección extraordinarias que puedan plantearse deberían replantearse en otro orden. Es decir desde lo más inmediato y realizable a corto y medio plazo a medidas estructurales mas complejas a largo plazo. Como el Gobierno ni siquiera ha presentado un plan de emergencia concreto al respecto, les regalo la idea.

 

Van a tener que ser los propios museos los que solucionen la papeleta y está claro que esos museos (hasta 1.700) son instituciones que viven de la subvención pública y como siempre nos olvidamos de la Sociedad Civil.

 

En España carecemos de una tradición de mecenazgo de la empresa local en el entorno patrimonial cultural, pero si en cambio vemos su participación en el entorno lúdico y solidario: carreras, ligas de fútbol, bancos de alimentos.

 

Podemos complicar más o menos el asunto o plantearnos si estamos o no, ante una probable crisis generalizada. La Administración eterniza estas cuestiones porque el funcionario cobra igual pero el sector privado actúa rápidamente. Quien responda con el manido “es más complicado” deberá explicar razonablemente por qué.

 

La gran asignatura pendiente sigue siendo una Ley de Mecenazgo y Patrocinio que en vez de ir de arriba abajo, sea al contrario: Las empresas, negocios y compañías locales que tiene la sensibilidad o desean ser percibidas como benefactoras en su entorno. Y les aseguro que por poner un ejemplo, en Valencia las hay, y lógicamente eso pasa por una política fiscal favorable real, y no de chicha y nabo.

 

Hay experiencias culturales y patrimoniales que lo han conseguido con éxito. Por poner un ejemplo la exposición “Las Edades del Hombre” . El ciudadano y la sociedad de Castilla León se ha identificado e implicado con este patrimonio histórico cultural, más allá de su contenido o creencias. Es su Patrimonio y están orgullosos de ello.

 

Probablemente, y eso debería ser lo más preocupante. El hecho de que el ciudadano y la sociedad en general perciba que tradicionalmente el Patrimonio, su cuidado y gestión es cosa del ministerio, o de la consejería o del ayuntamiento. Un error que arrastramos como sociedad.

 

Y a falta de que el ministerio, la consejería o el ayuntamiento hagan algo a tiempo, la replica financiada por ALMENDRAS LLOPIS S.L. y ÁRIDOS LAFUENTE, S.A., no creo que sea mala solución.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios