Pecados del Arte.- La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) ha logrado intervenir en el Aeropuerto Internacional Ciudad de México seis objetos arqueológicos que se enviaban desde Veracruz por correo a Reino Unido.
El envío se detectó en una revisión rutinaria en las instalaciones de Exportación del Servicio de Correos donde el personal de aduanas procedió a su identificación y verificación de su autenticidad, para ello se requirió su examen al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que los identificó como patrimonio cultural de la nación y por tanto quedaron retenidas hasta que la Fiscalía General de la República (FGR) avance con las diligencias y determinar la situación jurídica de los objetos.
La Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos de México protege estos bienes, establece su carácter inalienable e imprescriptible. Esta normativa impide que las piezas puedan ser vendidas, transferidas o reclamadas por un tercero una vez transcurrido un plazo determinado.
Alejandro Bautista Valdespino, subdirector del INAH recordó que una prohibición vigente desde 1827, impide la salida de antigüedades y joyas arqueológicas mexicanas, y que la única vía legal para que estos bienes abandonen el país de forma temporal es una autorización para exposiciones.
Llama la atención que a pesar de esta prohibición de 1827, no será hasta 2024 cuando el estado mexicano ponga en marcha el Batallón de Protección al Patrimonio Cultural, la unidad policial especializada de México, vinculada a la Guardia Nacional y creada para salvaguardar zonas arqueológicas, monumentos históricos, arte del siglo XX y XXI, y combatir el tráfico ilícito de bienes culturales y cuenta con más de 130.000 efectivos.
¿Piezas Originales o Falsas?
No obstante , en la nota informativa no se especifica ni la fecha de la intervención, ni si las piezas son originales o copias, una cuestión controvertida, ya que el trafico ilegal de falsificaciones de este tipo de objetos está igualmente extendida y es igualmente perseguida por el estado mexicano.
De hecho, las reproducciones son legales siempre y cuando hallan sido adquiridas y estén reguladas oficialmente, y se pueden adquirir tanto en tiendas culturales formales como en mercados artesanales tradicionales.
Asi, desde le inicio de la agresiva campaña #Mi PatrimonioNoSeVende en 2018 por el presidente Manolo López Obrador, su esposa , Beatriz Gutiérrez Müller,como presidenta del Consejo Honorario de Memoria Histórica y Cultural de México, también ha exigido la restitución de piezas falsas alegando que su comercialización continua contribuyendo al robo del patrimonio de la nación. No obstante, algunos opinan que no se trata de otra cosa que una medida proteccionista para proteger este comercio y producción "oficial".
El Desprestigio Reputacional como argumento
La mencionada campaña ha tenido en efecto un buen resultado: se han devuelto más de 16.500 piezas sobre todo por parte de coleccionistas y particulares. Bautista Valdespino reconocía que 5.686 piezas restituidas al país en los últimos dos años (cerca del 95%) llegó por entregas voluntarias. Los motivos de devolución voluntaria pueden ser varios: La concienciación por parte de los coleccionistas (los menos), y otros (los más), al sospechar que sus piezas pueden depreciarse en el mercado. La campaña dirigida contra comerciantes especializados y salas de subastas ha tenido básicamente un efecto propagandístico de México sin mayores resultados.
El resto de restituciones formarían parte de procedimientos policiales internacionales llevados a cabo en su labor contra el tráfico ilegal de antigüedades y reclamaciones de piezas de procedencia dudosas en instituciones, siendo Estados Unidos el principal país que más ha fomentado estas restituciones.
Cuando el INAH determina que un objeto pertenece al patrimonio nacional, la Cancillería activa la ruta diplomática: la embajada correspondiente presenta una nota ante la casa de subastas o autoridad extranjera y reclama la pieza en nombre del Estado mexicano.