Pecados del Arte. Una fotografía de 1979 realizada en una boda en el pueblo de Centuripe (Sicilia) ha sido determinante para clarificar la verdadera procedencia de una píxide (un jarrón del siglo III a.C.) que estaba en posesión del Museo Allard Pierson de Ámsterdam y que Italia ha demostrado proceder del expolio arqueológico en la región. Las autoridades italianas presentaron la reclamación de restitución en 2017, y finalmente el Museo Allard Pierson ha accedido voluntariamente.
Decimos que ha accedido voluntariamente, porque la pieza se adquirió en 1997 en la feria de arte TEFAF en Maastricht, a un marchante de arte suizo que afirmaba que había estado en manos privadas desde antes de 1970, cosa que no era cierta. La venta del objeto no contó con permiso de exportación ni documentación que lo acreditara, y la compra por parte del museo parece haberse basado únicamente en la garantía del vendedor de que había pertenecido previamente a una colección privada suiza.
¿Por qué el comerciante suizo declaró que la pieza se había adquirido en 1970? Porque ese año se firmaba la Convención de UNESCO que prohibía el comercio ilícito de bienes culturales. También hay que tener en cuenta que Holanda no ratifica este acuerdo hasta 2009, por tanto el Museo Allard Pierson no estaba legalmente obligado por ella en este caso ya que las disposiciones pertinentes no tenían carácter retroactivo ya que la compró en 1997.
Por tanto la devolución voluntaria debe considerarse una cuestión con matices, ya que el Museo Allard Pierson ha tardado 10 años en reconocer esa procedencia problemática, pero las pruebas eran irrefutables.
Pino Catania, Un fotógrafo local de Centuripe inmortalizó una boda en 1979: desde el corte de pastel hasta los regalos, en los que se encontraba el jarrón. Esos negativos cayeron en manos de la asociación local Associazione SiciliAntica, Centuripe que , que desempeñó un papel importante en la identificación del contrabando de la píxide de Centuripe del siglo III a. C. una interesante aportadción de ARCA.
El arqueólogo Giacomo Biondi reconoció la píxide del museo de Ámsterdam en una serie de estas imágenes que muestran el artefacto en un estado recién excavado, antes de su restauración y puesta en circulación por parte del vendedor suizo, un tal Herbert Cahn.
Está claro que Herbert Cahn adquirió la pieza posteriormente a 1979 y la vendió en el TEFAF como anterior a 1970. Después el museo encantado con la compra, legalizó la pieza en un artículo escrito por HAG Brijder, titulado «Regalos nupciales policromados de Centuripe», publicado en el número 71 de junio de 1998 del Mededelingenblad (boletín informativo) de la Asociación de Amigos del Museo Allard Pierson. Encontrar la revista y comparar las imágenes, fue suficiente.
Se cree que el jarrón, que representa a dioses antiguos como Apolo observando una escena nupcial, fue enterrado en una tumba excavada en la roca cerca de Centuripe, un centro comercial siciliano aliado de Roma. En la década de 1970, estas tumbas fueron saqueadas por ladrones de tumbas de manera indiscriminada y masiva.
Por lo tanto, la entrega prevista para 2026 es el resultado de algo más que un cambio de postura institucional. Se basa en la preservación de un archivo local, una identificación minuciosa, la reconstrucción de una cronología de la que carecía la propia adquisición y la voluntad pública.
Como bien recuerda la asociación: Para quienes investigan antigüedades saqueadas, este caso demuestra por qué los detalles aparentemente insignificantes en fotografías antiguas merecen atención. Un invitado reconocible, una celebración fechable o la secuencia de imágenes en un negativo conservado pueden ayudar a establecer una cronología de cuándo un objeto estuvo en un lugar donde, según su historial de mercado, no debería haber estado.