REDACCIÓN Según informa LE FIGARO, la obra COMEDIAN (más conocida por BANANA) de Maurizio Cattelan ha sido robada, durante la exposición "Endless Sunday" que se celebra en el Centro Pompidou- Metz de Paris el pasado 31 de mayo.
El museo no considera que esta acción deba entenderse como una reacción poéticamente inapropiada sino como un crimen (destrucción) de una obra de arte.
El Arte Relacional de Maurizio Cattelan busca, naturalmente, provocar una conmoción en el observador. Obras como «Comedian» —que se compone del famoso plátano y la cinta adhesiva con la que se sujeta a la pared— no solo pretenden ser contempladas, sino que buscan desencadenar reacciones concretas, una implicación en quienes interactúan con ellas.
El Arte Relacional es la corriente del arte contemporáneo que sitúa las relaciones humanas y su contexto social en el centro de la experiencia artística, priorizando el intercambio y la interacción sobre el objeto físico expuesto
Aunque el robo de una fruta de poco valor pueda parecer paradójico, el incidente plantea interrogantes interesantes sobre el valor del arte conceptual.
En «Comedian», el objeto físico es secundario, pues su verdadero valor reside en la puesta en escena recurrente o, a lo sumo, en el certificado de garantía, mientras que la fruta se reemplaza metódicamente cada tres días.
Desde su debut en Miami en 2019, cuando fue valorada en 120.000 dólares, la obra ha sido objeto de numerosas adquisiciones por parte de visitantes y coleccionistas, quienes recientemente adquirieron una versión por la cifra récord de 6,2 millones de dólares.
Entonces, ¿qué fue lo que realmente le robaron a Metz? De manera provocativa, incluso podría argumentarse que la obra en su conjunto salió fortalecida —en lugar de debilitada o incluso desaparecida— por el suceso.
El incidente ha llevado a la dirección del museo francés a presentar una denuncia, un acto formal destinado a proteger el prestigio de la institución en una época marcada por el creciente número de fallos de seguridad en los museos europeos.
El museo respondió con prontitud y, de inmediato, se pegó un nuevo plátano a la pared con su característica cinta gris, lo que permitió que la exposición se reanudara con normalidad.
No es la primera vez que Comedian protagoniza un incidente en el Centro Pompidou-Metz. En julio de 2025, un visitante se comió la banana expuesta y después reivindicó lo ocurrido en redes sociales.